24 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Qué es analfabetismo?

En el año 2007, el presidente Martín Torrijos juramentó a unos ‘500 jóvenes voluntarios que ayudarían a erradicar el analfabetismo en el...

En el año 2007, el presidente Martín Torrijos juramentó a unos ‘500 jóvenes voluntarios que ayudarían a erradicar el analfabetismo en el país’. El trabajo de los jóvenes voluntarios se llevaría a cabo en las provincias de Bocas del Toro, Veraguas y la Comarca Ngäbe Buglé. ‘Hay más de 168,000 iletrados en todo el país. Esta primera fase comenzaba con 5000 analfabetas’, según señalaba la nota periodística.

La cifra mencionada representa el 7.6% de la población nacional y en las áreas indígenas alcanza un 36%, principalmente mujeres.

Me pareció en ese entonces muy positiva la puesta en marcha de este programa de alfabetización como fundamental para atender los males sociales que nos agobian. Muy positivo para los sectores mencionados, en particular para nuestros hermanos Ngäbes, como apoyo apremiante para subsanar sus insuficiencia. Un programa ‘integral’ de alfabetización contribuye en el esfuerzo general por avanzar el país, tomando en cuenta que abre la puerta para acceder a mejores oportunidades de conocimiento y de desarrollo.

En el portal del Ministerio de Educación, la Dirección Nacional de Planeamiento Educativo publicó en el año 2010 las ‘Estadísticas Educativas del 2008’. Desafortunadamente las cifras presentadas sobre los índices de analfabetismo a nivel nacional, son del año 2005, lo que significa que es la misma data con la cual inició el esfuerzo el gobierno anterior y, por consiguiente, no podemos ver los avances o resultados de ese programa de los 500 jóvenes voluntarios.

Cualquier esfuerzo por educar, a cualquier nivel es positivo. Es un paso hacia adelante. En este caso, para construir mejores sociedades es vital que cada ciudadano sepa leer y escribir, pero me despertaron la inquietud y preocupación las amenazas del analfabetismo real, que parecen no estar consideradas de manera general. Cuando hacemos un análisis en un marco más amplio, en donde ponemos sobre una balanza todos los elementos esenciales que merecen nuestras comunidades y nuestra sociedad, y ante los tan publicitados alcances de desarrollo, concluiremos que no solo las condiciones de vida que tienen muchos sectores son vergonzosas para nuestro país, lo es también el deterioro de la condición cultural. Y me refiero a la condición intelectual y cultural de toda la sociedad de los que supuestamente ‘ya están alfabetizados’, ya saben leer y escribir.

La Real Academia Española (RAE) señala que analfabetismo proviene de analfabeta: ‘Falta de instrucciones elementales en un país, referida especialmente al número de ciudadanos que no saben leer’. La RAE define analfabeta (to) como ‘el que no sabe leer ni escribir. Ignorante, sin cultura, o profano de alguna disciplina’.

Por otro lado, la definición de alfabetizar de la RAE es: ‘enseñar a leer y escribir’. En ninguna parte señala que debe haber un entendimiento de lo que se lee y un uso adecuado de los códigos existentes para escribir.

No conduce a una mejor sociedad que mientras estamos haciendo los esfuerzos por cumplir con este propósito de elevar a las capas poblacionales relegadas a las condiciones mínimas del saber, por otro lado, los sectores de la población que consideramos preparados alfabéticamente se estén perdiendo y deteriorando intelectual y culturalmente. En particular los jóvenes, esa parte de la población que asumirá la conducción del país dentro de algunas décadas. La influencia que los medios han ejercido sobre ellos. Las desviaciones del lenguaje que la tecnología moderna ha instalado en su proceso de comunicación. La influencia cultural extranjera —predominante sobre su crecimiento intelectual personal y de grupo— en términos de idioma, predisposición social, actitudes e idiosincrasia. La marginación cultural.

Dentro de una semana se estará presentando en nuestro país el artista internacional Andrea Bocelli. Los costos para apreciar a este talentoso artista de la música clásica son realmente prohibitivos. ¿Por qué no dedicamos una parte del dinero que se pretende ‘invertir’ para ver si llegamos al mundial de fútbol 2014 en una presentación de Bocelli gratuita, para el pueblo, en el Parque Omar? Así comenzaremos a cerrar esa brecha de marginación cultural y estimularíamos un poco más la apreciación musical en términos generales.

Si nos encerramos en el concepto de analfabetismo que acentúa solo el requisito de saber ‘leer y escribir’ y no atendemos otras áreas del aprendizaje, entonces, en la dirección que vamos, estaremos abonando marginalmente en una parte de la sociedad con la cual tenemos deudas históricas como muy bien lo sabemos y ha quedado en evidencia en los últimos meses con las protestas de los grupos indígenas. Pero, estaremos perdiendo la oportunidad de perfeccionar a la otra parte que habrá de llevar la visión de superación y desarrollo hacia adelante. A eso nos referimos con un programa integral de alfabetización, de elevación intelectual... y cultural. Atender este deterioro antes de que todas las capas sociales solo sepan leer y escribir.

*COMUNICADOR SOCIAL.