17 de Oct de 2021

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Calidad y contexto actual de la Educación Superior en Panamá

El desarrollo económico y social experimentado por nuestro país en la última década, así como la creciente y dinámica globalización de l...

El desarrollo económico y social experimentado por nuestro país en la última década, así como la creciente y dinámica globalización de los mercados mundiales, que permite el libre intercambio comercial y cultural entre países disímiles, obliga a que cada miembro de este mercado mundial sea cada vez más eficaz y eficiente a objeto de competir al más alto nivel de productividad y calidad.

El creciente intercambio comercial y cultural, como asimismo la reinserción de Panamá en la comunidad internacional ha generado una serie de impactos internos, tanto en las actividades productivas como educacionales.

En consecuencia, el punto central de análisis es el nivel de calidad y productividad que puede ofrecer Panamá, en la producción y venta de los bienes y servicios transados internamente como de sus exportaciones.

Para poder afrontar exitosamente la globalización económica, las empresas requieren, cada vez más, utilizar conocimientos científicos en el proceso productivo y de gestión, orientados a la reducción de los costos de producción y a aumentar la calidad y valor de sus productos. La reconversión y modernización del aparato productivo no puede lograrse sin una adecuada base científica y tecnológica.

La exigencia de contar con una educación de mayor calidad es una demanda de la sociedad actual, un imperativo del exigente mundo en que estamos inmersos, el cual ha creado la urgente necesidad de que el trabajo del hombre sea mucho más eficiente, para lo cual se requiere de mayor preparación.

El estudiante requiere una serie de tipos de organización curricular, que conlleven a la mayor optimización del conocimiento en un mundo constantemente cambiante en la que están inmersos nuestros estudiantes y en un futuro cercano lo coloquen en práctica y productividad en el campo laboral.

Perspectiva y nuevos retos en la educación superior, parten desde las inquietudes del cuerpo estudiantil, en la cual, plasman la situación académica, estructura administrativa por la que atraviesa nuestro sistema universitario, haciéndose preguntas sobre el pensum académico, la preparación curricular de los docentes, así como, la coherencia entre el título universitario versus el medio laboral a aplicar.

Las instituciones universitarias, con énfasis en las universidades oficiales, tienden a resistirse a reducir la duración de las carreras de grado, lo que podría estar explicado por las características que posee el sistema oficial en cuanto a la gestión de carreras nuevas, que tiende a hacer estos procesos muy largos. En las instituciones oficiales, hay un aumento en la duración de los estudios universitarios (licenciaturas de cuatro o cinco años, maestrías de dos años y medio y doctorados con un rango de duración de 3 a 5 años, sumado a especializaciones o cursos de postgrado de un año).

En Panamá, a pesar de ingentes esfuerzos e iniciativas gubernamentales, no existe una Ley específica de Educación Superior como en otros países de América Latina.

En su lugar, cada universidad se rige por una Ley Orgánica y las universidades particulares por Decretos Leyes. Esta situación conlleva a la ausencia de normas generales que regulen el ingreso de los estudiantes a estudios superiores. Cada universidad oficial o particular regula el acceso a las instituciones de acuerdo con los mecanismos creados para el ingreso.

La mayoría de las universidades particulares en el nivel de licenciatura y estudios técnicos superiores exigen requisitos administrativos (diploma de secundaria expedido por una institución nacional o internacional reconocida por el Estado, fotografías, original de los créditos, fotocopia de cédula y en el caso de ser menor de edad, certificado de nacimiento). No se aplican exámenes de ingreso, cursos de nivelación ni limitan los cupos para los aspirantes.

El rol del profesor y el docente, en un mundo de cambios constantes, requiere de métodos didácticos de avanzada, textos de primerísimo orden y una vocación marcada en donde en el periodo de aprendizaje coseche buenos frutos.

La eficacia de la educación requerirá, cada vez más, la conjugación de la organización y de las técnicas con la vitalidad de los grupos creadores de los docentes creadores, con la participación crítica, imaginativa de los grupos, estudiantiles.

*LICENCIADO EN DERECHO.