28 de Oct de 2021

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Otra vez el fin del mundo

A un estamos aquí. A mí no me sorprende. En realidad no le había prestado mucha atención a las últimas predicciones sobre el fin del mun...

A un estamos aquí. A mí no me sorprende. En realidad no le había prestado mucha atención a las últimas predicciones sobre el fin del mundo; pero a nivel internacional, a pesar de que la mayoría de las personas andaban como yo, en el ir y venir de todos los días por la supervivencia, fanáticos cercanos al tema y los medios estaban observantes sobre las predicciones que debió haber hecho del sábado 21 de mayo el último día de lo que conocemos como el mundo.

Harold Camping, quien vaticinó que el mundo acabaría el pasado sábado 21 de mayo, ha ajustado su predicción para señalar el 21 de octubre de 2011 como el día final. Camping dice que mayo 21 fue ‘la llegada espiritual de Cristo’ y que octubre 21: ‘... el mundo será totalmente destruido, pero será muy rápido. ¡Están advertidos!’, señala una nota en el Washington Post. Camping no es el único, si sobrevivimos en octubre, hay predicciones para el 21 de diciembre de 2012 con base en la cultura Maya y la interpretación de su legado. Eso es lo que nos queda para los próximos 18 meses.

Pero la Humanidad ha vivido eternamente con adivinos, pitonisas y clarividentes, la mayoría fundamentada en textos y enunciados religiosos formulados siglos atrás, según estos, por un ser divino o supremo. Chales Wesley, fundador de la iglesia metodista predijo que el mundo acabaría en el año 1794. Su hermano John posteriormente hizo su propia predicción señalando que 1836 sería en año en que ‘la gran bestia vendría a la tierra, marcando el inicio del fin’.

Con base en las profecías del libro de Daniel en la Biblia, William Miller predijo, inicialmente, el regreso de Jesucristo entre los años 1831 y 1841. Reajustó sus vaticinios para entre las fechas de marzo 21 de 1843 y marzo 21 de 1844. Después al 18 de abril del mismo año; octubre 22 y así sucesivamente hasta que murió en 1849. Sus seguidores se convirtieron en lo que son hoy Los Adventistas del Séptimo Día y sostienen que las predicciones fueron correctas, pero que se referían a un evento que sucedería en el Cielo, no en la Tierra.

Joanna Southcott predijo que daría a luz al Mesías y este alumbramiento iniciaría el fin del mundo el 19 de octubre de 1814. Joanna murió dos meses después de la fecha señalada y, según se cuenta, sus seguidores entregaron su cuerpo a las autoridades después de que comenzó a descomponerse; tenían la esperanza de que resucitaría. Lo interesante de este caso es que Southcott dejó una caja sellada que, dicho por ella, contenía una serie de profecías. La caja no debería ser abierta hasta que 24 obispos anglicanos se reunieran para tal fin.

Se han hecho otras tantas predicciones alrededor de fenómenos naturales. Para el regreso del cometa Halley en 1910 y en 1986. El efecto Júpiter durante la alineación de los nueve planetas el 10 de mayo de 1982. La secta ‘Heaven’s Gate’ cometió un suicidio en masa en marzo de 1997 convencidos de que se acercaba el fin cuando se acercaba a la Tierra el cometa Hale—Bopp.

Family Radio es la cadena radial en donde Harold Camping lleva a cabo su ministerio. Recibió donaciones de 80 millones de dólares entre el 2005 y 2009. Muchos seguidores de Camping renunciaron a sus empleos, vendieron sus posesiones, le entregaron sus ahorros convencidos de las predicciones. Históricamente, los seguidores de todos estos farsantes han obrado de igual manera. Por esas cosas de la ‘justicia divina’ que imaginariamente existe, de todas maneras sería interesante saber, qué pasaría con un embustero aprovechador como Camping.

Soy un convencido de que el mundo no desaparecerá por el advenimiento de algún ser supremo, porque esté escrito en algún texto milenario o porque lo diga algún embustero. A pesar de los avances científicos, el espacio, el tiempo y la materia son incomprensibles para las mentes más brillantes de esta tierra. Y hay los que usan la mente para hacer daño. Entre la fauna de protervos (brujos, esotéricos, facinerosos, políticos, curas, los del medallón maya o la baba de caracol), gente como Camping es la más infame.

La Humanidad será destruida, si esto llegara a pasar, por algún accidente universal incontrolable de los astros o por nuestros propios actos; nuestra irreverencia, hacia el planeta y su ambiente que nos dio vida, permitió desarrollarnos como especie por siglos y siglos. Por nuestras indiferencias e insensateces con el prójimo. Por bárbaros, con nuestras destructivas guerras contra la Humanidad; entre estas, el irracional oxímoron de guerras santas. Podemos corregir esto, pero no hay indicios de que queremos hacerlo. Es allí en donde falsarios y maleantes como Camping aprovechan nuestra dejadez e ignorancia compartida.

*COMUNICADOR SOCIAL.