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04 de Mar de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Algunas curiosidades de los años bisiestos

En el día de hoy vivimos las veinticuatro horas extra que cada cuatro años se suman a los 365 días del calendario. Esta fecha está colma...

En el día de hoy vivimos las veinticuatro horas extra que cada cuatro años se suman a los 365 días del calendario. Esta fecha está colmada de leyendas, presentimientos, supersticiones y de buenos y malos augurios, ninguno de los cuales puede tener relación con las razones que llevaron a añadirla al calendario. Además: ¿por qué en el mes de febrero?

Para algunos, ‘año bisiesto es año siniestro’; aseguran que la Roma imperial consideró febrero como el mes de los muertos y del dolor y, por tanto, añadir un día a este mes equivalía a aumentar los maleficios. Algunos evitan casarse este día porque presagia un fracaso matrimonial; otros apuntan a desgracias sucedidas en años bisiestos, como el hundimiento del Titanic, el peor terremoto ocurrido el siglo pasado en China, el inicio de la guerra civil española y los asesinatos de Indira Gandhi, Robert Kennedy, Martin Luther King y John Lennon.

Peor aún: muchas calamidades se han vaticinado para este año, entre ellas, la colisión del planeta Tierra con un asteroide o con platillos voladores, o una invasión de extraterrestres. Y si a esos malos augurios le sumamos las predicciones de eventos apocalípticos pronosticados en el calendario maya, en el Libro de los Muertos de los Egipcios y por Nostradamus, sólo veremos negros nubarrones para la Humanidad este año. Para los perezosos, será mala la noticia de un día más de trabajo con el mismo salario.

Pero afortunadamente hay quienes son más positivos y ven con optimismo eventos ocurridos en años bisiestos. Algunas creencias populares indican que los nacidos en un año bisiesto, y especialmente el 29 de febrero, son personas excepcionales, dotadas de poderes, inteligencias y buenas cualidades; de hecho, en Irlanda los recién nacidos reciben dinero ese día. Otros recuerdan hechos positivos que sucedieron en años bisiestos, como el otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a Rigoberta Menchú y la Declaración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza de las Naciones Unidas.

Una superficial investigación sobre el origen de este día adicional demuestra que no puede tener relación lógica con eventos positivos o negativos de la Humanidad. Desde siempre se trató de registrar el paso del tiempo de acuerdo a las estaciones del año y a las distancias de la Luna en relación a la Tierra, tomando como puntos de referencia los solsticios de invierno y de verano. El primer calendario romano dividió el año en diez períodos; el primero —marzo— se designó en honor del dios Marte, y de ahí que el séptimo mes fuese septiembre, octubre el octavo, noviembre el noveno y diciembre el décimo. Pero posteriormente, para ajustar el año calendario al año solar, se halló la necesidad de añadir un undécimo mes —enero— y un ‘ripio’ de menos de 30 días —febrero— como un duodécimo mes, aunque incompleto. Se creía que en 365 días exactos el Sol regresaba al punto preciso de partida; pero resultó que la Tierra efectúa algo más de 365 rotaciones alrededor del Sol durante el año solar, y ese ‘algo más’ llega a acumular un total de 24 horas cada cuatro años.

No puede existir vinculación lógica entre ese ajuste que hace coincidir el año solar con el calendario; pero ‘por si las moscas’, algunos pueden preguntarse ¿qué nos depara la fortuna en Panamá en este bisiesto 2012? Hay que admitir que el año comenzó ‘con el pie izquierdo’: acusaciones, denuncias, fricciones, discusiones, broncas, violencia, perdigones, borrascas políticas, para crear una atmósfera de crispación, como ha sido calificada. Ojalá se mejore ese ambiente y vuelva la tranquilidad que todos necesitamos.

EXDIPUTADA DE LA REPÚBLICA.