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30 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Este domingo, Hugo Chávez va por su tercera reelección

Este domingo 7 de octubre, la República Bolivariana de Venezuela, elige su presidente para los próximos seis años. Hay dos definidas pro...

Este domingo 7 de octubre, la República Bolivariana de Venezuela, elige su presidente para los próximos seis años. Hay dos definidas propuestas para los 18,903,143 electores y electoras habilitados para votar este domingo, esta la propuesta del socialismo bolivariano de Hugo Chávez Frías, quien busca su tercera reelección con su movimiento Gran Polo Democrático y la propuesta oligárquica de Henrique Capriles Radonski, con su movimiento Mesa de la Unidad Democrática.

La mayoría de las encuestas realizadas da la ventaja a Chávez. Catorce años han pasado desde que Hugo Chávez llegó al poder en Venezuela, para el 2012 este país tendrá un crecimiento económico de un 5%; el petróleo, su principal producto de exportación, ha sido la razón principal de los mayores ingresos con que ha contado Chávez; cuando asumió en 1999, el barril de crudo se cotizaba en US$10,2, mientras que en la actualidad supera los US$100.

Ello ha permitido que los pobres hayan disminuido en el país, fenómeno del que también ha dado cuenta el Fondo Monetario Internacional, al señalar que entre 1999 y 2011 la pobreza pasó de 48% a 28%, mientras que el desempleo ha caído desde 14% a 8%. Sin embargo, ha crecido la inseguridad, sobre todo en Caracas, catalogada como la ciudad más violenta de la región.

Las elecciones presidenciales en Venezuela tienen una enorme relevancia para el proyecto de integración regional latinoamericano. El llamado ‘Socialismo del Siglo XXI’ está en el epicentro del proyecto popular a escala regional. Eso explica que las derechas se posicionen en cada país, en referencia a las relaciones de los presidentes con Venezuela. Y no se equivocan: los gobiernos de Dilma Rousseff, Fernando Lugo, Rafael Correa; José ‘Pepe’ Mujica, Cristina Fernández y Evo Morales, mantienen espacios de acuerdo estratégico entre sí y con Venezuela.

Juntos avanzan hacia un modelo que está en las antípodas de los intereses globalizados de las economías capitalistas en la región y cobra cada día mayor fortaleza.

Sin embargo, como todo gobierno progresista, agota todos los recursos para aminorar la brecha de desigualdad que heredamos de todos los gobiernos autócratas y oligárquicos que proliferaron desde el nacimiento de nuestras repúblicas. Política que se revierte en desafueros y evasivas de esta rancia oligarquía venezolana hacia países que le permitan seguir explotando a los ciudadanos con sus ostentosos capitales.

Como antítesis del sistema capitalista actual, estos gobiernos son atacados por los medios masivos de comunicación, que aunados a nuestra histórica cultura dependentista, los enlistamos como comunista, dictador y sobre todo desquiciado.

Con la victoria de Chávez este domingo, el liderazgo popular se alimenta de una fuerte participación ciudadana y una original construcción de poder. Estamos en la dura puja por reinventar la democracia, refundar el relato histórico y sepultar el modelo sectario-oligárquico, consolidado por décadas por una selecta minoría. Este es un modelo con una clara organización popular y con la definida recuperación de la política como herramienta de cambio. Así se consolidará la integración latinoamericana y volver realidad el gran sueño de Bolívar.

ECONOMISTA.