Temas Especiales

28 de May de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Al oído del ministro Mulino

Panamá, 25 de enero de 2013. Señora Defensora:

Panamá, 25 de enero de 2013

Señora Defensora:

Recientemente tuve el placer de enterarme por la prensa local que usted (Ministro de Seguridad, José Raúl Molino), ha hecho hincapié atinente al castigo de los delitos cometidos por menores de edad. Lo felicito.

Desde los tiempos del emperador bizantino Justiniano, en el código que lleva su nombre desde hace ya casi mil años, se dispuso que ‘en los delitos nadie se exime por su edad’, y que ‘la malicia suple la falta de edad’.

También me complace que usted haya declarado que hará la guerra a los tranques de calles.

Sobre el particular deseo señalar que estimo que ello merece riguroso castigo, pues los cierres paralizan el movimiento comercial, el traslado de los heridos y enfermos a los hospitales y centros de salud arriesgando sus vidas, impiden acceso a los centros educativos y sitios de trabajo, y perturban gravemente el planeamiento, organización y marcha de toda la actividad productiva de la nación de tal modo que amenazan con la ruina del bienestar general, constituyendo así un crimen contra la sociedad, haciendo del menor que se pretende corregir, un mal mayor que afecta seriamente a todos.

Además, el cierre de calles constituye un acto de secuestro colectivo de autos y personas a quienes se impide la libre circulación.

Bien podría usted procurar que se legislara estableciendo que el cierre de las vías públicas se eleve a la categoría de secuestro y que se castigue con la severidad correspondiente a las penas previstas para el mismo en nuestro Código Penal.

ABOGADO