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07 de Mar de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

‘Millones para qué, si la plata no se ve’

En Panamá parece hablarse en miles de millones de dólares con la mayor naturalidad. El presupuesto de la nación programado para el 2014 ...

En Panamá parece hablarse en miles de millones de dólares con la mayor naturalidad. El presupuesto de la nación programado para el 2014 es de 17,762 millones de dólares; la deuda pública a septiembre alcanza los 15,909.3 millones de dólares (sin incluir compromisos de ETESA, ENA, Tocumen S.A., llave en mano, entre otros); una cumbre, a la que no asistieron los invitados, por nueve millones de dólares.

Por otro lado, a los altos directivos de la Policía Nacional se les otorga un nuevo aumento de 1,750 dólares a los viáticos. El presidente de la República, Ricardo Martinelli, por su lado, ya anunció sus dos nuevos viajes al exterior (Roma e India).

En la otra cara, miles de panameños sufren vicisitudes ante el abandono de las necesidades sociales por parte del Estado. La canasta básica de alimentos supera los 335.00 balboas mensuales, mientras que la cadena de frío pretendió ser privatizada (49 % de las acciones) para favorecer los intereses de grupos importadores vinculados al gobierno. En materia de salud, continúa la falta de insumos e instrumental quirúrgico en los centros hospitalarios, se pretende traer personal de salud extranjero y ofertar a extranjeros la infraestructura hospitalaria construida con fondos públicos (en el marco de la ‘salud globalizada’), valorar la salud como mercancía (privatización).

En cuanto a educación, pésimas condiciones en la infraestructura de los planteles educativos, que incluso ponen en peligro la salud de docentes y estudiantes (caso de guano de murciélago en una escuela del país), además de los intentos de convertir los centros educativos en cárceles. Por el lado comunitario, dado el desorden urbanístico y los rellenos de manglares, son varias las comunidades que están siendo afectadas por las inundaciones sin que el MOP, MIVIOT y la Alcaldía presten atención a la situación (tal como señalará un arquitecto del país ‘parece que genera más rédito político la entrega de colchonetas luego de las inundaciones’); además de ello, siguen las amenazas de desalojo forzoso. Las comunidades campesinas e indígenas siguen enfrentando las concesiones para proyectos mineros e hidroeléctricos que amenazan su cultura y el medio.

Por otro lado, cada vez somos más dependientes de las importaciones de alimentos, no hay una política pública dirigida a promover la producción nacional, garantizando la soberanía y seguridad alimentaria y nutricional del pueblo panameño. El desmantelamiento del agro, como política que se viene ejecutando desde 1986, profundizándose en 1997, con la entrada a la OMC y posteriores firmas de TLC, ha terminado de ahorcar a los productores, siendo favorecidos los sectores importadores y distribuidores en el país.

El pueblo ya no aguanta más, cada vez es más difícil para una familia mantener un nivel de vida con dignidad, dados los niveles de pauperización de las condiciones de vida de la mayoría de la población. Por ende, es imperativo que se disminuyan y congelen los precios de los alimentos y se dé un aumento general de salarios (mínimo y general); que se cese la política de privatización de la salud y la educación; que se atienda las necesidades de las comunidades; medidas que estimulen la producción local de alimentos, a los productores de subsistencia, a los pequeños y medianos productores, eliminando la cadena de intermediación inescrupulosa y especulativa que encarece los precios que tienen que pagar los consumidores.

En medio de millones de dólares las soluciones a los problemas sociales no llegan. Solo 105 panameños acrecientan sus fortunas.

Es urgente la construcción de una democracia económica que dé respuesta a la satisfacción de las necesidades sociales más apremiantes. El Frente Amplio por la Democracia (FAD), propone y luchará por la reorientación de la política económica, centrando nuestra prioridad en un desarrollo nacional que privilegie la creación de empleos productivos, mecanismos justos de redistribución del ingreso nacional, seguridad y soberanía alimentaria y superación de la pobreza en el país.

SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.