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04 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Alcohol: más allá de la violencia

Para muchos son ya conocidos los efectos de la dependencia o abuso del alcohol en accidentes de tránsito, violencia doméstica y factor d...

Para muchos son ya conocidos los efectos de la dependencia o abuso del alcohol en accidentes de tránsito, violencia doméstica y factor de riesgo de varios tumores malignos, además de otras enfermedades. Estudios, sustentados en evidencia científica, señalan éstos y otros efectos nocivos en varios sistemas de nuestro cuerpo. Menciono algunos.

Altera nuestro sistema inmunológico (defensa), sistema nervioso y ocasiona trastornos hormonales. Provoca trastornos en glándulas de nuestro organismo, como la hipófisis, suprarrenales, tiroides, páncreas, testículos y ovarios. En ellas puede producir un exceso de hormonas o déficit, con consecuencias negativas. Produce desórdenes en nuestro sistema reproductivo, aumentando riesgo de infertilidad, atrofia de las gónadas (ovarios y testículos), disminuye libido y puede ocasionar impotencia. Disminuye volumen del semen.

Al alterar nuestro sistema nervioso, ocasiona trastrocamientos al sueño, que se traducen en insomnio y fragmentación del mismo. Factores de riesgo para enfermedad cardíaca. Al dañar áreas del páncreas lo predispone a la diabetes y cáncer de dicho órgano. Cuando no permite que nuestro sistema inmunológico funcione bien, nos aproxima a infecciones frecuentes e incrementa posibilidades de padecer diferentes tumores malignos.

El alcoholismo ocurre cuando usted muestra signos de adicción física al alcohol y continúa bebiendo, a pesar de los problemas con la salud física, la salud mental y las responsabilidades sociales, familiares o laborales. El alcohol puede controlar la vida y relaciones de la persona. El abuso del alcohol es cuando el hecho de beber lo lleva a problemas, pero no a la adicción física.

La cantidad de alcohol que uno bebe puede influir en la probabilidad de volverse dependiente. Aquellas personas en riesgo de padecer alcoholismo abarcan: Hombres que tomen 15 o más tragos a la semana; Mujeres que tomen 12 o más tragos a la semana; Cualquier persona que tome cinco o más tragos por ocasión, al menos una vez por semana.

Un trago se define como una botella de cerveza de 12 onzas (340 ml), un vaso de vino de 5 onzas (140 ml) o una 1 ½ onzas (40 ml) de un trago de licor.

El alcoholismo tiene causa genéticas, pero se considera una enfermedad en que hay factores ambientales que la propician. Escenarios que impulsan su ingesta.

¿Qué esperamos para fortalecer la educación en éste y otros temas sobre factores o conductas que alteran la salud de todos nosotros? ¿Hasta cuándo leyes que con sus nombres lesionan el valor de alimentos beneficiosos, como la zanahoria y el tomate, que solo sirven para justificar horarios irracionales para la ingesta de alcohol? Es un problema de Estado, pero el rol principal de su prevención es de los gobiernos, principalmente del Ministerio de Salud y de la CSS, así como de los ministerios de Desarrollo Social y Educación. Políticas muy tímidas y complacientes aún.

Para terminar, debemos alertar a nuestros lectores sobre un reciente estudio publicado en la revista ‘BMC Medicine’*, según el cual, se encontró, en un análisis de 44 productos herbarios, que un alto porcentaje de ellos estaba alterado. No contenía lo que su etiqueta decía que formaba parte del producto. Tenía contaminantes e ingredientes alejados de su contenido. Se hizo bajo métodos moleculares.

Hay aproximadamente 1000 empresas dedicadas a esta producción, con 29,000 sustancias en el mundo. Originarias de EE. UU., Canadá, India y Europa.

Esto puede ocurrir con medicinas de uso común, pero estos productos herbarios suelen venderse sin restricciones. Sugiero consultar a su médico cuando por razones varias usted los va a consumir. Su ingesta puede producir enfermedades a veces letales.

*’DNA Barcoding Detects Contamination and Substitution in North American herbal products’ —BMC Journal.

—QUE SE PROHIBAN EL BOXEO Y DEPORTES CON TRAUMAS CRANEALES REPETITIVOS.

MÉDICO INTERNISTA.