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24 de Jun de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Cuando el pueblo no quiere ver

A Betty la llamaban Lili, y trabajaba en una verdulería. Marleen era una joven enfermera. Ambas volvían loco a Hans Leip, un soldadito q...

A Betty la llamaban Lili, y trabajaba en una verdulería. Marleen era una joven enfermera. Ambas volvían loco a Hans Leip, un soldadito que, al no poder decidirse por una de las dos bellezas, escribió un poema y lo dedicó a Lili Marleen. Corría la I Guerra Mundial y el autor de aquellos versos no podía imaginar que su Lili Marleen sería cantada generación tras generación por los grandes y traducida a decenas de idiomas, parodiada y versificada durante cien años, e incluso, número uno en Japón.

En 1941, soldados alemanes se toman Radio Belgrado y suenan incansablemente Lili Marleen. En 1944 aparece la versión inglesa. Fue la canción favorita de los soldados, independientemente del frente, y se tarareaba entre las trincheras en todos los idiomas. El frente ruso cantaba en ambos lados de Stalingrado. Los soldados japoneses la cantaban en el frente del Pacífico. Y los aliados la tarareaban cuando entraron a liberar París.

¿Cómo fue que ‘Lili Marleen’ se transformó en la canción favorita de todos los bandos durante la Segunda Guerra Mundial? Esta pregunta me la hago una y mil veces desde el 3 y 4 de noviembre que escuché a la Policía Nacional tocando la marcha Lili Marleen. ¿Tambores de guerra en Panamá? ¿Por qué escoger marcha de guerra y no marchas patrióticas?

¿Advertencia del dictador? Ahora bien, detengámonos a observar la indiferencia de esta sociedad. La sociedad indostana sale a protestar cuando le asesinan a dos criaturas inocentes de su etnia. Al verse amenazados los trabajadores de la salud y el sistema público, entonces reaccionó el gremio, y lucharon para detener la privatización. ¿Cómo es posible que solo unos cuántos estamos en vigilia permanente pidiendo la cabeza de Moncada Luna, Tello y Fernández, quienes transgredieron la ley, irrespetaron la constitución y están interviniendo en las decisiones del Tribunal Electoral? No se nos unen los políticos, lo médicos, la sociedad indostana, los colonenses, los indígenas, la Cámara de Comercio, la APEDE …

La Fiscalía Electoral está en sumisión total al Ejecutivo. Y ni hablar de la Corte Suprema de Justicia. ¿Qué nos depara el destino con estos poderes plegados a la voluntad del dictador?

¿No han entendido los panameños que esto es un ensayo para aplicar el libreto de Honduras? ¿Qué hace falta para que despierte en nuestro sistema, ese algo que dice ‘peligro’.

A las cúpulas de los partidos políticos, ensimismadas en sus ilusiones por alcanzar el poder, parece no importarles el muy cercano mañana. Estos candidatos no piensan en el país, todo parece indicar que su único objetivo es gobernar para ejercer la forma de liderazgo político y financiero tradicional mundial, abusivo y alejado de los grandes valores, que está convirtiendo el planeta en un vertedero dominado por el egoísmo, la injusticia, la desigualdad y el sufrimiento de los pueblos.

¿Qué es la paila llena? ¿Qué significa el Plan 100 -0? Nada que cambie el status quo. ¿Cuál de los dos ha planteado que nuestro pueblo vive en la miseria por problemas endémicos de corrupción? Se necesita mucha fuerza para conservar la honestidad que debe surgir de una nueva educación que rompa el círculo vicioso de la corrupción imperante.

Única opción: Un Frente de Alianza Opositora. Si los ‘Juan Carlos’ no logran ponerse de acuerdo en una candidatura única para derrocar al monstruo de diez cabezas y no están dispuestos, por egoísmo y falta de conciencia y solidaridad humana, entonces seamos las bases de los partidos, con toda la sociedad civil organizada, quienes elijamos a un panameño comprometido social y políticamente capaz de priorizar las reales necesidades de los menos favorecidos, que recupere la esperanza y la dignidad suprema de los panameños, retome la Institucionalidad del Estado, orientado a un cambio de modelo económico y después de dos años llame a elecciones con nuevas reglas del juego.

El 15 de diciembre, el Directorio del PRD se reúne para, entre otras cosas, escoger a los candidatos al Parlacen. Es una oportunidad de oro para analizar la razón por la cual el Candidato sigue en caída libre en las encuestas. ¿Qué está mal? ¿Será que la población no le tiene confianza? Nunca es tarde para dar un golpe de timón y salvar a la patria.

ESPECIALISTA EN FINANZAS PÚBLICAS Y HUMANISTA