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23 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Médico de cabecera, una necesidad

Muchos podríamos pensar que la libertad de poder ir a un subespecialista de entrada, por una dolencia específica, es una ventaja. Esto n...

Muchos podríamos pensar que la libertad de poder ir a un subespecialista de entrada, por una dolencia específica, es una ventaja. Esto no necesariamente es cierto, pues las superespecialidades en Medicina han hecho que los médicos vean a los órganos del paciente y no a un ser humano en forma integral.

Esto ha traído como consecuencia una relación médico-paciente un poco impersonal y una atención médica costosa, en muchas ocasiones, innecesaria. El médico de cabecera es el que se dedica a la atención primaria, el profesional de salud de confianza del paciente, al cual le consulta por sus dolencias por largos periodos de tiempo. Estos profesionales con frecuencia están involucrados en brindarles cuidados a los pacientes durante un período prolongado.

La idea es que estos médicos se involucren con los pacientes y conozcan las diferentes dolencias de los mismos y su relación en su entorno familiar (visión holística: evalúa a la persona como un todo y no segmentada por sistemas). Esto facilita el tratamiento de las distintas enfermedades que pueda presentar cada paciente. Es decir, forman una relación médico-paciente muy especial, basada en la confianza entre ambas partes. Evalúa al paciente como una persona en una sociedad, con problemas físicos y psicológicos que pueden incidir en el desarrollo de sus quejas.

Estos médicos están capacitados para resolver satisfactoriamente el 70-80 % de las dolencias de sus pacientes. Además, es el encargado de guiarlos en estilos de vida saludables y prevención de enfermedades. Por lo tanto, están capacitados no solo para resolver las enfermedades, sino para mantenerlos en estado saludable. Aquellos casos que no puedan resolver, son los más indicados para orientar a sus pacientes hacia qué especialista debe ir para la mejor resolución del problema que le aqueja.

En estos casos el médico de cabecera coordina junto al especialista el tratamiento del paciente, para que no se pierda esa ‘visión holística’ del paciente.

La atención primaria generalmente se presta en forma ambulatoria. Sin embargo, si al paciente lo hospitalizan, su médico de cabecera puede ayudarlo o dirigir sus cuidados, en conjunto con los subespecialistas, pues es el médico que mejor conoce sus problemas.

Tener un médico de atención primaria o médico de cabecera puede brindarle a usted una relación confiable y constante con un profesional médico con el paso del tiempo. El perfil de los médicos de cabecera es: médicos familiares, médicos internistas, médicos generales y pediatras (para niños).

—Médicos generales: médicos idóneos, sin especialidad, pero familiarizados con los problemas comunes de salud.

—Médicos familiares: médicos que han completado la residencia para Medicina Familiar y son especialistas certificados. El campo de su práctica incluye a niños y adultos de todas las edades y puede abarcar controles obstétricos y cirugías menores. Tienen el entrenamiento para evaluar a los pacientes dentro de su entorno social.

—Internistas: médicos que han completado una residencia en Medicina Interna y son especialistas certificados. El campo de su práctica incluye la atención de adultos de todas las edades en numerosos y diversos problemas médicos.

—Pediatras: médicos que han completado una residencia pediátrica y son especialistas certificados en esta especialidad. El campo de su práctica incluye la atención a recién nacidos, bebés, niños y adolescentes.

En Panamá, para ser médico idóneo, hay que, después de terminar los seis años de carrera universitaria, realizar dos años de internado rotatorio (uno en la capital y otro en el interior del país). En esta instancia, este profesional se le denomina médico general. Si desea realizar una especialidad básica, debe cursar tres o más años de residencia (en hospitales docentes), donde se entrenan en el tratamiento de las enfermedades de la especialidad correspondiente.

La salud de cada persona es como un gigantesco rompecabezas y el médico de cabecera dispone del máximo número de piezas para poder comprenderla. Por este motivo, un programa con médico de cabecera puede, no solo tratar las enfermedades, si no proteger a los pacientes del desarrollo de ciertas patologías y además, es un consejero, sobre todo en cuanto a medidas preventivas y estilos de vida saludables.

Con una adecuada red de atención primaria, dirigida por los médicos de cabecera, sin duda se ofrecería una atención en salud más integral a todos nuestros conciudadanos y además, se ahorraría dinero y tiempo.

No es casualidad que los países que tienen sistemas de salud envidiables (Francia, Dinamarca, España), funcionan con el programa de médicos de cabecera. Es, sin temor a equivocarme, uno de las estrategias más importantes, que hay que implementar para mejorar nuestro sistema de atención de salud.

MÉDICO.