Denuncian falta de seguridad para los bañistas de Isla Grande; Sinaproc se defiende

Una residente de la isla sufrió hace un mes un accidente cuando un bote que se maneja cerca del área de los bañistas la golpeo. Denuncian que no es el único caso.

Isla Grande, uno de los lugares turísticos más destacado de Panamá, ha sido escenario de varios accidentes provocados por personas que usan Jet ski y botes a las cercanías de los bañistas, denunció Gabriela Rosas Iraçabal, residente de la isla.

Iracabal, quien es docente en la Universidad Especializada de las Américas (UDELAS), comentó que en septiembre fue víctima de un accidente mientras nadaba a pocos metros de la playa, cuando un joven que manejaba un bote le golpeó la cabeza ocasionándole heridas y suturas graves. Recordó que este tipo de incidentes ya han ocurrido con otras personas.

La docente manifestó que “no hay en la isla ningún tipo de regulación para que los botes no entren (y con frecuencia a alta velocidad) donde están los bañistas. Por lo que consideró que “urge” que se delimite con boyas el lugar para que las personas disfruten sin peligro en el mar y que los botes lleguen al “Muelle Jackson” así como también al muelle del Hotel “Isla Grande” .

“La falta de seguridad para la vida de los bañistas es grave. Ya ha ocurrido accidentes con pérdida de vida y lo seguirá habiendo si no reglamentan y ponen boyas para zona exclusiva de bañistas y que los boteros deben llegar con los turistas a los muelles para sus llegadas o salidas, así como los jets ski deben andar a ciertas millas de la playa”, confesó.

Rosas criticó que las autoridades no tiene suficientes funcionarios en la isla para hacer valer el trabajo de resguardar y tomar sanciones contra los boteros que infringen la norma, así como no contar con problemas en la atención ante una emergencia de primeros auxilios y la disponibilidad de un botiquín.

Misma situación ocurre, según la residente, con el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), que al ser la institución que establece reglamentos de seguridad y prevención para evitar accidentes en las playas y cuyo cumplimiento debe ser verificado por las unidades de la Policía Nacional, tampoco tienen un equipo adecuado en la isla.

“En los años de vivir en la Isla, podemos afirmar que Sinaproc no desarrolla ningún operativo de vigilancia y ya son más de una las muertes ocurridas por no establecer zonas de canales por donde pueden entrar y salir los botes que traen y llevan turistas, así como los jets ski deben andar a varias millas de las áreas de bañistas”, indicó Iracabal.

La residente de Isla Grande señaló que el único personal que hay  una enfermera del Ministerio de Salud, que fue asignada para atender el puesto de salud que existe, pero solo está de lunes a viernes y no los fines de semana cuando llegan los turistas y puedan surgir las emergencias.

“Durante un tiempo, llegaba un médico o doctora los viernes y se regresaban los domingos por la tarde. Nos preguntamos cómo es posible que no haya atención médica tampoco para los isleños. Ante una urgencia hay que ir a atenderse a Portobelo que entre cruzar a La Guaira y llegar a este punto, fácilmente se puede ir una hora”, expresó Iracabal.

Yasmín Delgado, jefa nacional del Centro de Operaciones de emergencias, defendió que según la reglamentación de la ley de guardavidas los hoteles y comercios que tengan que ver con actividades en balnerarios, ríos y playas deben contar con un guardavidas para brindarle la seguridad a todas las personas que acudan a esos lugares y el Sinaproc como institución regente del tema de prevención refuerza estas áreas en temporadas secas, fiestas patrias y en eventos puntuales donde aumenta la cantidad de personas en esos sectores.

“En Isla Grande, debido que es un área donde hay locales comerciales que son privados, la ley los obliga a contar con un personal de guardavidas para realizar esta labor y evidentemente que cuando hay concurrencia masiva en fechas puntuales el Sinaproc apoya en esta labor que es un área insular. Esta área de Isla Grande es reforzada por la institución con los operativos de playas en temporada seca, donde se envía personal hacia es sector, por ser una zona muy concurrida para esa época”, dijo Delgado.

De igual forma, la jefa nacional del Centro de Operaciones de emergencias mencionó que el Sinaproc mantiene un monitoreo constante y permanente a través de los avisos de prevención donde informa a la población cuales son las playas donde hay alertas y que se deben evitar visitar mientras se mantengan estos avisos.

Delgado reconoció que se han registrado incidente que han atendido en la isla producto del mal uso de los jets sky y los botes en áreas muy cercanas a bañistas, hasta personas que han perdido la vida por estas malas prácticas.

“En el periodo del 2014 al 2019 se tuvieron cuatro incidentes en donde el personal del Sinaproc intervino para socorrer a las víctimas”, señaló Delgado, al tiempo que expresó que sí, existen multas para las personas que incumplen con el mal uso de los equipos acuáticos (Jet ski y botes) y está regulado por la Autoridad Marítima de Panamá, que es la entidad que le corresponde atender estas situaciones.

La residente de la isla comentó que en este momento la multa que establecen es de $250, “es un monto irrisorio, tomando en cuenta que el botero me pudo haber matado, Además, en mi caso, el botero ni siquiera tenía licencia como también ocurre con muchos”, reprochó Rosas. 

La jefa nacional del Centro de Operaciones de emergencias explicó que la distancia aproximada para el uso de los equipos motores fuera de borda en la línea costera donde está el área de los bañistas debe ser aproximadamente de 50 a 100 metros de la orilla y esa distancia debería estar delimitada por boyas o establecer un área específica para la utilización de estos equipos a fin de evitar que se use en áreas donde hay aglomeraciones de personas bañándose con la finalidad de prevenir accidentes.

Por lo antes mencionado, Rosas cree que es indispensable realizar una reunión tanto en la isla como en la comunicad de la Guaira y las instituciones para establecer reglamentos de seguridad para el tránsito de los botes.

“Debe existir un entorno amigable para que se asegure que los botes sean el medio seguro con boteros educados para transportar a los turistas hacia y desde la isla y que no pueden entrar al área de bañista. Esto es lo que no se entiende. Por ello, proponemos que se pongan boyas y que de verdad se multe y se secuestre a los Jets ski y boteros que transgreden esta valla”, recomendó la residente.

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