El costo de la canasta básica enfrenta una presión dual: el incremento sostenido en los fletes por el alza de los combustibles y la irregularidad en los...
- 13/04/2026 12:55
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó a la escalada de la guerra comercial con Ecuador al anunciar una flexibilización arancelaria para ciertos productos.
“El gobierno Colombiano permitirá que producción ecuatoriana necesaria para Colombia entré a cero por ciento de arancel”, escribió el mandatario en la red social X, en medio de un conflicto que ya genera impactos económicos en la frontera entre ambos países.
La medida se conoce luego de que Colombia elevara al 100 % los aranceles a las importaciones provenientes de Ecuador, en respuesta a una decisión similar adoptada por Quito. Según información de AFP, esta escalada ocurre en el contexto de una crisis diplomática marcada por tensiones en materia de seguridad fronteriza.
La disputa se intensificó tras los señalamientos del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, contra Petro por la situación en la frontera común, donde operan grupos vinculados al narcotráfico.
“Hemos agotado todos los esfuerzos diplomáticos”, declaró la ministra de Comercio de Colombia, Diana Morales, citada en un comunicado oficial.
Mientras tanto, en la frontera, autoridades y representantes del comercio alertan sobre pérdidas millonarias. En la provincia ecuatoriana de Carchi, la viceprefecta Verónica García advirtió de una “preocupación bastante grande” por el impacto en sectores como el comercio, la agricultura y el transporte.
García señaló que estas actividades constituyen una de las principales fuentes de ingreso de la zona, junto con el empleo directo e indirecto que generan, por lo que pidió revisar la medida y priorizar el diálogo.
Del lado colombiano, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Ipiales, Xavier Flores, sostuvo que las pérdidas son “gigantes” y que alcanzan aproximadamente $5.5 millones diarios, de acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Comercio Exterior de Colombia.
El impacto se extiende a sectores como hotelería, gastronomía, estaciones de combustible y talleres mecánicos, lo que agrava la situación económica en la región fronteriza.
Flores advirtió que unas 12,000 familias ya resultan afectadas y que la actividad económica permanece “en riesgo y en vilo”.
La tensión política también aumentó luego de que Petro calificara como “preso político” al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, lo que llevó a Quito a llamar a consultas a su embajador en Bogotá.
En medio de este escenario, el mandatario colombiano planteó la posibilidad de que su país abandone la Comunidad Andina, mientras su canciller explora una eventual adhesión plena al Mercosur.
Pese a la escalada, delegaciones de ambos países sostuvieron una reunión facilitada por la Comunidad Andina, en la que reafirmaron su compromiso de mantener el diálogo, según el organismo regional.