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42 % de la población vive con hipertensión; 15 % de los mayores de 15 años, con diabetes
- 31/08/2026 00:00
Durante años, la hipertensión arterial y la diabetes fueron asociadas principalmente con la población adulta. Sin embargo, los factores de riesgo comienzan a acumularse desde edades cada vez más tempranas y están llevando estas enfermedades a personas jóvenes.
La alimentación con exceso de sal, azúcares y productos ultraprocesados, el sedentarismo, la falta de actividad física y el aumento del sobrepeso y la obesidad forman parte de una combinación que preocupa a las autoridades de salud.
En Panamá, el 42 % de la población padece hipertensión arterial y aproximadamente el 15 % de las personas mayores de 15 años presenta diabetes, según un artículo publicado por el Ministerio de Salud (Minsa) en mayo de 2026.
Para la doctora Lisenith Almenjor, el hecho de que estas enfermedades estén apareciendo a edades más tempranas está relacionado con una mayor exposición a factores de riesgo desde la juventud.
“Estamos viendo estas enfermedades a edades más tempranas porque cada vez estamos más expuestos a factores de riesgo desde edades jóvenes: alimentación con exceso de sal, azúcares y productos ultraprocesados, menor actividad física, sedentarismo, aumento del sobrepeso y la obesidad, además de factores genéticos y familiares”, explicó.
Uno de los principales desafíos de la hipertensión es que puede no presentar síntomas evidentes. Una persona puede sentirse bien y, aun así, tener cifras elevadas de presión arterial.
Por esta razón, Almenjor advirtió que no se debe esperar a sentir malestares para acudir a un control. “Precisamente porque la hipertensión suele ser silenciosa, no debemos esperar a tener síntomas para detectarla. La presión arterial debe medirse periódicamente, incluso cuando la persona se siente perfectamente bien”, señaló.
El Minsa también ha advertido sobre la importancia de los controles médicos. Aunque algunas personas pueden experimentar dolor de cabeza, cansancio, mareos o irritabilidad, estos signos no deben utilizarse como único indicador para determinar si existe hipertensión.
En el caso de la diabetes, algunos de los signos de alerta pueden incluir un aumento en la frecuencia urinaria, sed excesiva y una pérdida considerable de peso. Sin embargo, cuando aparecen síntomas, la enfermedad puede haber avanzado. De allí la importancia de conocer periódicamente indicadores como la presión arterial y los niveles de glucosa.
Detrás de las cifras hay rutinas que se repiten diariamente: comidas rápidas, bebidas azucaradas, productos ultraprocesados y largas horas frente a una computadora o teléfono celular.
Para la especialista, el problema no consiste necesariamente en seguir dietas restrictivas, sino en transformar progresivamente la frecuencia de los hábitos.
“El exceso de sal, bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, junto con el sedentarismo”, están entre los factores que más contribuyen al problema, explicó. “No se trata de vivir a dieta; se trata de que nuestros hábitos saludables sean más frecuentes que los no son saludables”.
La obesidad ocupa un lugar central en esta discusión. De acuerdo con información divulgada por el Minsa, esta condición representa uno de los problemas más críticos relacionados con el aumento de las enfermedades no transmisibles.
Almenjor destacó que el exceso de grasa corporal puede favorecer la resistencia a la insulina y elevar el riesgo de desarrollar diabetes e hipertensión.
“Existe una relación muy estrecha. El exceso de grasa corporal puede favorecer resistencia a la insulina y elevar el riesgo de diabetes e hipertensión. Por eso debemos verla como un tema de salud, no solamente de estética”, sostuvo.
A sus 57 años, Maribel no imaginaba que una consulta de rutina terminaría convirtiéndose en una llamada de atención sobre su salud.
Durante varios años, su rutina estuvo marcada por largas jornadas laborales, poco descanso y una alimentación basada con frecuencia en bebidas azucaradas. La actividad física prácticamente no formaba parte de su día a día.
“Yo jamás pensé que de azúcar alta, me sentía bien”, relata.
Fue durante una jornada de salud organizada en su lugar de trabajo cuando decidió medirse la presión arterial. El resultado salió elevado y, aunque inicialmente pensó que podía tratarse de algo momentáneo, posteriores controles confirmaron que debía prestar mayor atención a su salud.
“Lo que más me sorprendió fue que yo no sentía nada. No tenía dolor ni me sentía enferma. Ahí entendí que esperar a tener síntomas puede ser un error”, cuenta.
Desde entonces, asegura que comenzó con cambios graduales: redujo el consumo de bebidas azucaradas, aumentó sus caminatas y empezó a prestar atención a las porciones y a la cantidad de sal en sus comidas.
“Todavía me cuesta, porque uno está acostumbrado a comer de cierta manera, pero entendí que no se trata de cambiar todo de un día para otro. Empecé con cosas pequeñas”, añade.
La prevención, según la doctora Almenjor, puede comenzar con medidas concretas y sostenibles.
Entre ellas recomendó reducir el consumo de sal y bebidas azucaradas, aumentar la ingesta de frutas y vegetales, preferir alimentos frescos, controlar las porciones e incrementar progresivamente la actividad física.
También mencionó la importancia de dejar de fumar, moderar el consumo de alcohol, dormir adecuadamente y conocer los principales indicadores de salud, como la presión arterial, la glucosa, el colesterol y el peso.
Estas medidas cobran importancia ante las posibles consecuencias de las enfermedades no transmisibles.
La hipertensión y la diabetes pueden estar relacionadas con problemas cardiovasculares, daños progresivos en diferentes tejidos, afectaciones visuales y complicaciones cerebrales.
La doctora concluye en que es importante no esperar a que aparezca una señal de alarma.
“Mi mensaje para la población es sencillo: no esperemos a que nuestro cuerpo nos dé una señal de alarma. Conocernos, medir nuestra presión, revisar nuestra glucosa y hacer pequeños cambios en nuestra alimentación y actividad física puede marcar una gran diferencia. La prevención no tiene edad y empieza hoy”, concluyó Almenjor.