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- 04/09/2026 00:00
La Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional aprobó este jueves un traslado de $26,3 millones al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para fortalecer el mecanismo temporal de subsidio a los combustibles, creado para mitigar el impacto del aumento internacional del petróleo.
El programa contempla un monto de hasta $100 millones y beneficia a sectores como el transporte público colectivo y selectivo, transporte escolar, transporte de carga y pesca artesanal.
Durante la sustentación de los recursos, la viceministra de MEF, Eida Gabriela Saiz, explicó que Panamá importa prácticamente todo el combustible que consume, por lo que las variaciones internacionales tienen un efecto directo sobre los costos internos.
Según las cifras expuestas ante los diputados, antes del incremento internacional el litro de gasolina de 95 octanos costaba alrededor de $0.91, el de 91 octanos unos $0.88 y el diésel cerca de $0.79.
Sin la aplicación de medidas para amortiguar el impacto, el precio de la gasolina de 95 octanos podía subir hasta aproximadamente $1.36 por litro, mientras que la de 91 octanos podía alcanzar $1.27 y el diésel $1.32, de acuerdo con las estimaciones presentadas por el MEF.
La aprobación del traslado generó cuestionamientos entre los diputados, principalmente sobre el costo del subsidio y quién recibe finalmente el beneficio.
El diputado Jonathan Vega preguntó si el mecanismo realmente reduce el impacto en los consumidores o si una parte del beneficio termina favoreciendo a las empresas que comercializan el combustible.
Vega también planteó como alternativa una reducción de los impuestos que gravan los combustibles. A su juicio, el Estado recauda recursos mediante estos impuestos y luego destina parte del presupuesto a subsidiar el precio, por lo que consideró necesario evaluar cuál mecanismo resulta más eficiente.
El diputado presentó durante la sesión cálculos propios sobre el consumo de combustibles en el país y sostuvo que una reducción temporal de impuestos podría representar un costo menor para el Estado que el subsidio.
Estas cifras corresponden a estimaciones expuestas por el diputado durante la reunión y deberán contrastarse con los registros oficiales de la Contraloría General de la República, el Instituto Nacional de Estadística y Censo y la Secretaría Nacional de Energía.
MEF defiende la respuesta rápida
Saiz respondió que una reducción de impuestos requiere una modificación legal, mientras que el subsidio permitió al Ejecutivo actuar con mayor rapidez ante un escenario internacional que inicialmente se esperaba que fuera de corta duración.
La viceministra explicó que el Gobierno esperaba que el evento geopolítico que provocó el aumento de los precios internacionales terminara alrededor de mayo. Sin embargo, el impacto se extendió durante los meses siguientes.
El MEF sostiene que el subsidio permitió amortiguar el efecto directo del aumento del combustible sobre los usuarios y sectores productivos, aunque reconoció que la medida por sí sola no determina el comportamiento de la inflación.
De acuerdo con los datos presentados en la comisión, la inflación mensual alcanzó 1.09% en abril, bajó a 0.32% en mayo y registró variaciones negativas de 0.29% en junio y 0.31% en julio.
Al cierre de julio, la inflación acumulada se ubicó en 1.5%, por debajo del escenario de mayor presión que manejó inicialmente el Gobierno.
Preguntan cuánto se paga en impuestos
Uno de los puntos que quedó pendiente durante la discusión fue el monto que pagan los importadores de combustible en concepto de impuestos.
Vega preguntó directamente a la viceministra cuánto recauda el Estado por esta vía y cuánto representa ese componente dentro del precio final del combustible.
Saiz tomó nota de la pregunta y señaló que remitiría posteriormente la información solicitada.
El dato resulta relevante dentro del debate sobre la conveniencia de mantener el subsidio frente a otras alternativas de política fiscal, como una reducción temporal de impuestos.
¿A quién llega el subsidio?
Los diputados también pidieron explicaciones sobre los mecanismos utilizados para evitar que los recursos lleguen a vehículos o beneficiarios que no cumplen con los criterios establecidos.
En el caso del transporte de carga, el MEF explicó que la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) utiliza sus registros para determinar los vehículos que cumplen con las condiciones establecidas.
El Ministerio de Economía y Finanzas, por su parte, administra el componente presupuestario del programa y cuenta con un límite de recursos para atender el mecanismo.
La discusión también puso sobre la mesa la necesidad de medir si el subsidio se traduce en una reducción efectiva de los costos para los usuarios y consumidores.
Como parte de la defensa del programa, el MEF presentó datos sobre el comportamiento de los precios de los alimentos.
Según las cifras citadas durante la audiencia, el costo de la canasta básica de alimentos pasó de $304.40 en enero a $304.85 en agosto de 2026, una diferencia de 45 centésimos.
El Gobierno utiliza este comportamiento como uno de los indicadores para evaluar el impacto de las presiones externas sobre los precios internos.
La viceministra insistió en que el subsidio no elimina las presiones inflacionarias, pero sí busca evitar que el aumento internacional del combustible se traslade de manera inmediata y completa a los hogares y sectores que dependen del transporte.
Con la aprobación del traslado de $26.37 millones, el MEF contará con recursos adicionales para mantener el mecanismo, dentro del límite de hasta $100 millones autorizado para el subsidio temporal.
La discusión, sin embargo, dejó abierta la evaluación sobre el costo de la medida, su alcance entre los consumidores y la posibilidad de utilizar cambios tributarios como una alternativa para reducir el precio de los combustibles