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- 14/04/2026 00:00
El Ministerio de Desarrollo Social (Mides) proyecta este 2026 ampliar su alcance mediante iniciativas de alto impacto, entre ellas el Proyecto de Inclusión Social y Productiva de la Mujer Rural e Indígena, que contempla el fortalecimiento de emprendimientos en marcha a través de acompañamiento técnico especializado para beneficiarias de la Red de Oportunidades vinculadas a programas de cohesión social y desarrollo territorial.
Asimismo, se implementará un Paquete Unificado de Inclusión Productiva con enfoque culturalmente pertinente, que incluirá capacitación en prácticas agrícolas sostenibles, la entrega estratégica de activos productivos y acompañamiento técnico continuo, con el objetivo de garantizar ingresos sostenibles respetando las particularidades territoriales, culturales y ambientales.
Adicionalmente, se pondrá en marcha un Modelo de Acompañamiento Familiar, desarrollado con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que permitirá una intervención integral en hogares en situación de vulnerabilidad, abordando dimensiones como salud, educación, empleabilidad, vivienda y acceso a servicios básicos.
El objetivo es el de integrar a las mujeres y sus familias en el desarrollo de sus territorios, promoviendo la productividad, la organización comunitaria y la mejora sostenida de la calidad de vida, mediante una estrategia articulada, inclusiva y con enfoque de género e interculturalidad.
Para ello, el ministerio mantiene una presencia activa en todo el país mediante la ejecución de programas enfocados en el empoderamiento femenino, el desarrollo humano y la alfabetización, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las familias, especialmente en comunidades de difícil acceso. Paralelamente, la entidad avanza en la construcción de las primeras políticas públicas integrales en materia social, orientadas a fortalecer la equidad y la inclusión.
A través de los Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas (PTMC), el Estado ha desembolsado B/. 54,193,470.00, beneficiando a más de 186 mil personas a nivel nacional, de las cuales 22,286 residen en territorios comarcales y zonas de difícil acceso.
En una reciente jornada desarrollada en la comarca Ngäbe Buglé, se efectuó un desembolso de B/. 5.8 millones a favor de más de 28,184 beneficiarios, como parte de una estrategia integral que combina asistencia económica con acciones de desarrollo social.
Estas acciones se ejecutan con el apoyo de diversas instituciones del Estado, entre ellas el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), mediante ferias agrícolas; el Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (IPACOOP), con programas de capacitación; y el Ministerio de Salud (MINSA), a través de jornadas médicas, consolidando así un enfoque interinstitucional orientado al bienestar integral de la población.
La ministra Beatriz Carles de Arango visitó la comunidad de Peña Blanca, donde sostuvo un encuentro con mujeres emprendedoras de la región. Durante su recorrido, destacó la importancia de “una política social basada en la cercanía, la escucha y la acción directa en el territorio”.
Como parte de esta estrategia, el MIDES, a través de la Dirección de Inversión para el Desarrollo del Capital Social y la Dirección de Inclusión Social, fortalece su apuesta por la capacitación y la transferencia de capacidades como ejes clave para garantizar la sostenibilidad de los emprendimientos. Las beneficiarias acceden a formación técnica en administración de pequeños negocios, manejo de recursos y producción agrícola y avícola, herramientas que les permiten avanzar hacia una inclusión productiva real. Además, cada participante desarrolla un plan de vida que articula sus metas personales con el uso eficiente de los activos recibidos.
El Mides ha reforzado su presencia en los Centros de Atención Integral para Personas Mayores (CAIP), articulando fiscalización, fortalecimiento institucional y mejoras en infraestructura para asegurar condiciones de vida seguras, saludables y con pleno respeto a los derechos de esta población. Para la entidad, una vejez digna en Panamá no se limita a la asistencia, exige supervisión constante, políticas públicas sólidas y una inversión sostenida.
Durante la presente administración, el Mides ha realizado 287 supervisiones en 86 centros a nivel nacional, consolidando su capacidad de control y su compromiso con la protección y el bienestar de las personas mayores. Estas acciones responden a una visión integral que no solo busca garantizar condiciones dignas, sino también promover una vejez activa y saludable.
Solo en 2025 se ejecutaron 185 inspecciones, reflejando un aumento sostenido en la cobertura. Para 2026, la meta es supervisar el 100% de los centros en funcionamiento, mediante jornadas programadas entre abril y mayo como parte de una estrategia de seguimiento permanente, explicó Maricel Ríos, coordinadora de Adulto Mayor del Mides.
El sistema de supervisión se sustenta en un modelo riguroso que incluye inspecciones de apertura, evaluaciones semestrales, monitoreos mensuales y visitas sin previo aviso ante denuncias o alertas, lo que permite verificar de manera efectiva el cumplimiento de las normativas y las condiciones reales de atención.
Durante estas inspecciones, equipos interdisciplinarios —integrados por trabajadoras sociales, gerontólogos y especialistas en nutrición y psicología— evalúan aspectos clave como la infraestructura, la salud, el bienestar emocional, la alimentación, la bioseguridad, el recurso humano y el cumplimiento legal.
Como resultado de esta vigilancia continua se han aplicado sanciones con medidas que van desde suspensiones temporales hasta cierres definitivos, según la gravedad de los incumplimientos detectados.
Más allá de la supervisión, el MIDES impulsa políticas públicas para garantizar una vejez digna, activa y libre de discriminación. En 2025 Panamá presentó durante el Examen Periódico Universal (EPU) del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas avances en leyes y programas orientados a fortalecer la protección de las personas mayores, reafirmando su compromiso con la Convención Interamericana sobre sus derechos.
En paralelo, la institución ejecuta inversiones para mejorar la atención. Destaca la remodelación del Hogar San Vicente de Paúl, en Rambala (Bocas del Toro), con una inversión de B/. 238,832.61, que beneficiará a 21 adultos mayores.
Asimismo, avanza la construcción de la Casa del Día de Juan Díaz, con una inversión de B/. 984,877.95, que en su etapa inicial atenderá a más de 50 personas, ofreciendo servicios de estimulación, acompañamiento emocional y atención digna.