Victoriano Lorenzo, el cholo guerrillero de muchas batallas

V ictoriano Lorenzo nació en Penonomé, provincia de Coclé, en el año 1867. Hijo de Rosa Lorenzo y María Pascuala Teolla. Experimentó en ...

V ictoriano Lorenzo nació en Penonomé, provincia de Coclé, en el año 1867. Hijo de Rosa Lorenzo y María Pascuala Teolla. Experimentó en carne propia las crueldades físicas, morales y económicas de los indígenas. Tal injusticia lo lleva a una querella (1890) con el regidor colombiano Pedro de Hoyos, arbitrario en el cobro de diezmos y primicias. Victoriano, en defensa propia, acabó con la vida de De Hoyos. Se presentó a las autoridades y fue detenido en la cárcel de Penonomé. Fue condenado a 9 años. Acabada su pena, regresa a su pueblo ‘El Cacao’. Posteriormente fue secretario del Gobernador del Cabildo Indígena y nombrado Regidor en el año 1889. En el año 1900, ante las constantes injusticias e iniquidades cometidas por los gamonales contra la población indígena, decide apoyar el bando liberal, contra el gobierno conservador que apadrinaba estas injusticias, iniciando la histórica ‘Guerra de los Mil Días (1889-1902)’. Muerto Rafael Núñez (1894), la crisis llegó a su clímax con las fraudulentas elecciones de 1898, donde Miguel A. Caro llevó a la presidencia de Colombia a Manuel Sanclemente y a José M. Marroquín a la vicepresidencia. Así, en 1899 los liberales se sublevaron e inician la Guerra de los Mil Días. En el año 1900, los liberales fueron derrotados en Palonegro y en la provincia de Panamá. Esta primera fase fue dirigida por Belisario Porras y el General Emiliano Herrera. El 25 de mayo, en El Valle de Antón, se presentó Victoriano Lorenzo con un grupo de hombres al líder liberal Porras. Para el 7 de junio, en la batalla de ‘la Negra Vieja’, en Bejuco, Victoriano obtiene su primer grado militar, Capitán, para que dirigiera su ‘batallón de Cholos’. Los liberales llegaron hasta las puertas de la Ciudad de Panamá, por la presión del cónsul norteamericano Emiliano Herrera ordenó el ataque total en el puente de Calidonia (25 de julio de 1900 ), donde fueron diezmados por la metralla conservadora. Victoriano, previendo la derrota, emprendió el regreso a las montañas del centro del Istmo. La indígena Rosa Ríos lo delata y se traslada a Penonomé, donde le informa al alcalde Laurencio Jaén Arosemena del ocultamiento de armas. El 18 de octubre, los soldados llegan a El Cacao, todas las mujeres, niñas y adultos fueron violados, los ranchos y cosechas quemadas y las armas desenterradas. Allí, el 20 de octubre, una asamblea de 500 cholos decide ir a la guerra y elige a Victoriano como su General. En noviembre de 1900, instala su cuartel central en ‘la Negrita’. En diciembre de 1901, el General Benjamín Herrera busca al General Victoriano e inicia la nueva invasión liberal. Los cholos bajaron a los llanos y tomaron bajo su control todo el Istmo de Panamá, salvo la capital. El 21 de enero de 1902, el vapor ‘El Padilla’ hundió a ‘El Lautaro produciendo la muerte del General conservador Carlos Albán. Los ideólogos del liberalismo colombiano cuando vislumbraron el reparto de las riquezas que podían generar la construcción del canal por Panamá, abandonaron todo principio social y sepultaron toda reivindicación social que los había comprometido con los indígenas y cholos. Bajo estas premisas, los norteamericanos exigieron a ambos partidos colombianos detener la guerra. En octubre de 1902, el General Liberal Rafael Uribe Uribe depuso las armas, mediante el ‘Tratado de Neerlandia’; en Panamá, la guerra llegó a su fin mediante el tratado ‘Wisconsin’, el 21 de noviembre de 1902. También existió un acuerdo entre liberales y conservadores para la entrega, arresto y fusilamiento del General Victoriano, asumiendo como excusa el Artículo 2 del tratado, que dice que la amnistía no ampararía a los que no se acogen al tratado y entreguen las armas, ni impedirían juicios por delitos comunes. El 13 de mayo de 1903, el General Pedro Sicard Briceño, comandante militar de Panamá y Bolívar, llegó a la capital del Istmo, al día siguiente, ordenó que el General Victoriano fuera sometido a un Consejo de Guerra. A las dos de la tarde se instaló el Consejo de Guerra y lo encontró culpable de los crímenes del Panteón de Santa Fe, de Río del Caño, Chigoré, San Agustín, La Pintada y la Vaquilla. A las ocho y treinta de la mañana del 15 de mayo, ya estaba dictada la sentencia de muerte y a las cinco de la tarde se cumplió con la misma.

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