Cuaresma en Panamá: creencias y tradiciones que perduran en los hogares

  • 22/02/2026 11:35
El período litúrgico invita a la reflexión espiritual, pero también revive prácticas familiares y costumbres gastronómicas arraigadas en el país

Con la llegada de la Cuaresma, miles de fieles en Panamá inician un tiempo marcado por la penitencia, la oración y la preparación para la Semana Santa.

Este período, cuyo nombre proviene del latín quadragésima “cuadragésimo día antes de”, comienza con el Miércoles de Ceniza, jornada en la que los sacerdotes imponen cenizas en la frente de los creyentes mientras pronuncian la frase: “Acuérdate que polvo eres y en polvo te convertirás”.

La ceniza simboliza el arrepentimiento y la purificación. La tradición litúrgica sitúa el origen de la Cuaresma alrededor del siglo IV, como un tiempo de renovación espiritual centrado en el ayuno y la abstinencia.

El calendario contempla cinco domingos más el Domingo de Ramos, completando así los 40 días que evocan diversos pasajes bíblicos, entre ellos los 40 días de Jesús en el desierto, el diluvio universal y la travesía del pueblo hebreo.

Ayuno, abstinencia y sacrificio

Durante este tiempo, la Iglesia Católica invita a los fieles a practicar el ayuno (reducir la cantidad de alimentos), la abstinencia (evitar carnes rojas en días señalados, especialmente los viernes) y el sacrificio, entendido como la renuncia voluntaria a hábitos o placeres cotidianos.

Sacerdotes coinciden en que el sentido de estas prácticas va más allá de lo alimentario y señalan que no se trata solo de dejar de comer carne, sino de asumir una actitud de reflexión, cambio interior y realizar buenas obras.

¿Por qué pescado?

La costumbre de consumir pescado los viernes de Cuaresma tiene raíces históricas. En tiempos de Jesús, el pescado era un alimento económico y accesible, asociado a la humildad. La carne, en cambio, estaba reservada a sectores pudientes. Así, el pescado pasó a representar sencillez, penitencia y solidaridad.

Paradójicamente, hoy este producto suele figurar entre los más costosos. Aun así, la tradición se mantiene viva en muchos hogares panameños.

Sabores de temporada

La Cuaresma también imprime un sello especial en la cocina nacional. En distintas regiones del país resurgen platos emblemáticos como: Pescado frito con arroz blanco, guacho de mariscos, arroz con mariscos, sopa de pescado con ñame y torrejas de bacalao.

Estas recetas, transmitidas de generación en generación, refuerzan el vínculo entre fe y cultura culinaria.

Aunque la transformación en la mesa es visible, el mensaje central de la Cuaresma permanece en el ámbito espiritual. Es un tiempo que invita a la introspección, la reconciliación, la oración y la práctica de la caridad.

En palabras de líderes religiosos, lo esencial es “hacer el bien, orar y vivir este tiempo con fe y alegría”, recordando que el verdadero sentido del sacrificio no está únicamente en el plato, sino en el corazón.

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