Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 09/10/2010 02:00
PANAMÁ. Hasta la madrugada de hoy tienen previsto sesionar los delegados de la mesa del diálogo por la Ley 30, con el fin de discutir los 28 artículos restantes y lograr un convenio.
Hoy culminan los 90 días de plazo dados por el acuerdo de Changuinola, y el Gobierno afirma que no habrá prórroga.
Sin embargo, ayer no se logró ningún avance en el debate de esta comisión especial y quedaron abiertas las negociaciones para el artículo ambiental N° 34, que elimina el incentivo a la ciudadanía para que se denuncien los actos que ponen en peligro el ambiente y que sirve para ayudar a las autoridades correspondientes en la labor de preservación de la naturaleza.
El estancamiento se generó porque el Ejecutivo y el sector empresarial no cedieron a la propuesta de los ambientalistas y sindicalistas de mantener el pago de incentivos para todos aquellos que denuncien un delito o infracción ambiental.
Mientras que el artículo 14 del Código de Trabajo, que establece eliminar el derecho a huelga, no fue siquiera discutido ayer.
El viceministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, aseguró que una vez se alcance consensuar todos los artículos de esta polémica ley, mañana se podría llevar los resultados acordados al Consejo de Gabinete para que luego, el martes, se presente a la Asamblea Legislativa.
Carles reiteró que el proyecto se llevará con todas las modificaciones divididas en los seis proyectos de ley que entonces serían sometidos a debate legislativo.
La facilitadora del diálogo Isabel Saint Malo se mostró muy optimista, pero admitió que será un gran reto discutir 28 artículos en tan solo un día.
Por su parte, el dirigente sindical Saúl Méndez insistió en que los trabajadores defenderán a capa y espada el derecho de todo ciudadano de hacer huelga cuando las empresas no cumplen con las condiciones laborales de los trabajadores.
Lo más sobresaliente de la negociación de ayer fue la discusión que protagonizó el empresario Francisco Kienner con los sindicalistas.
A su parecer, Kienner señaló que aquel trabajador que no quiera participar de la huelga puede seguir realizando su labor normal y, de esta manera, la empresa no se verá perjudicada y no habrá que cerrarla.