Defensora del Pueblo se reunirá con director del Sistema Penitenciario

  • 10/06/2026 00:00
Familiares de los privados de libertad reclaman que no les han permitido llevar insumos básicos como agua y medicamentos a sus detenidos. La Defensoría busca ser mediadora y logra acordar una reunión con el director del Sistema Penitenciario

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“Hasta los perros tienen agua y comida”. Una multitud de familiares de privados de libertad del centro penitenciario La Joyita fueron este martes 9 de junio a la sede de la Defensoría del Pueblo para exigir que les permitan llevar agua, medicamentos, ropa y otros insumos básicos a sus familiares. La reunión pasó de una invocación religiosa, a reclamos y finalmente una llamada por altavoz con el director del Sistema Penitenciario en la que se acordó una reunión.

“El compromiso es que nos vamos a reunir con el Sistema Penitenciario”, declaró la defensora del Pueblo, Ángela Russo. “El director (del Sistema Penitenciario) va a llamar a la Policía para que nos reunamos los tres y que le dejen entrar los valores a los familiares de los privados. Él me va a llamar, me va a decir la fecha de la reunión, pero yo sí le dije que era urgente”, enfatizó.

La reunión se acordó en medio de un ambiente acalorado, dónde decenas de familiares exigían respuesta urgente para los privados de libertad que cuentan llevan ya 5 días sin tener agua, descalzos, durmiendo en el suelo. Un abogado llamó directamente a Torregroza y le pasó el celular a la defensora quien lo mantuvo en altavoz.

Fue Torregroza quien insistió en que era necesaria la presencia de la Policía Nacional en la reunión pues eran ellos quienes decidían si dejaban pasar los insumos. La defensora la cuestionó que la policía tiene el rol de servir, pero es el Ministerio de Gobierno quien tiene la autoridad. De igual forma, se llegó al compromiso de realizar una reunión entre las tres partes y buscar mediación. Los familiares y la Defensoría acordaron también presentarse este miércoles en el Ministerio de Gobierno para presentar sus posturas.

Para entender la situación, es necesario comprender las condiciones dentro de los centros penitenciarios en Panamá. El Centro Penitenciario La Joyita tiene capacidad para 2,837 personas, pero se mantienen recluidad alrededor de 4,800. Los privados de libertad están distribuidos en pabellones y dependen de sus familiares para recibir agua, medicinas, artículos de aseo y otros insumos básicos. Entre la población penitenciaria hay pacientes con VIH, tuberculosis, bolsas de colostomia y otras condiciones médicas. De acuerdo a los familiares, los insumos médicos dentro del penal se reducen a acetaminofén y poco más, por lo que sus familiares dependen de ellos para los tratamientos.

“Hace un tiempo murió un privado, bueno han muerto bastantes de varias situaciones, pero un privado murió por un absceso en una muela. ¿Qué tan difícil se le hace a ellos aceptar la ayuda que nosotros como familiares les estamos dando?”, cuestionó la tía de un privado de libertad. “El gobierno no es culpable de las situaciones que hayan enfrentado nuestros familiares, pero tampoco es lógico que ellos nos priven de tratar de ayudarlos”.

Todo lo que se introduce a la cárcel debe pasar por la revisión de las autoridades, que llevan los cartuchos transparentes a los privados en los pabellones. A estos bienes se les llama “valores” y usualmente se permite su ingreso una vez al mes.

Luego de la fuga masiva de 195 privados de libertad el 1 de junio, las autoridades prohibieron la entrada de familiares y el ingreso de valores al centro penitenciario. La Fuerza Pública restauró el orden dentro del centro penitenciario, pero en el proceso se afectaron todos los privados de libertad, incluso los que no participaron en la fuga.

En la Defensoría, sus familiares mostraron fotos compartidas en redes sociales de los privados de libertad en el suelo, colocados en filas sin camisa por la Policía Nacional. Relatan que muchos fueron golpeados, les quitaron la ropa, hasta las chancletas. Además, cortaron las hamacas en las que dormían y se llevaron los colchones de foam que tenían. Así que ahora muchos están durmiendo en el suelo, descalzos y sin camisa.

La Defensoría fue al centro penitenciario para inspeccionar las condiciones este lunes, pero no pudo realizar la inspección ya que la Policía Nacional se encontraba realizando una requisa en los pabellones. “Tenemos la potestad como Defensoría de ingresar, sin embargo ya estaba el proceso de la requisa y hay un tema de seguridad”, explicó Dídimo Cerrud, encargado de Protección de los Derechos de Privados Libertad en la Defensoría. Compartió que se ha confirmado una hospitalización en la Clínica Virgen de la Merced ubicada dentro del centro penitenciario, así cómo varias personas golpeadas.

Un total de 5,982 policías fueron desplegados en La Joyita. Durante la requisa decomisaron 451 celulares, 61 routers, 6 antenas y una antena de wifi, según reportes oficiales. Los equipos operaban con tres paneles solares. Entre los decomisos también habían 356 televisores, 52 sartenes eléctricas, 37 abanicos, 12 equipos de sonido y 1 güira para cortar maleza. Los familiares apuntan que muchos de estos bienes, como las sartenes eléctricas, son aprobados para su ingreso por el propio Sistema Penitenciario.

Es una realidad compleja. Hay claros indicios de actividad criminal, como el hecho que se ubicaran 11,874 dólares en efectivo y 342 sobres con presunta droga, y que en lo que va de 2026 se han decomisado más de 1,349 drones utilizados para intentar introducir artículos prohibidos en distintos centros penitenciarios. Por otro lado, mantener a miles de personas sin acceso ni al agua, ni a medicamentos esenciales, durmiendo en el suelo y sin tener siquiera como limpiarse no es algo que se pueda pasar por alto.

“No se olviden todas las personas que hoy critican y hablan y difunden en redes sociales comentarios que para uno como familiar le duele”, pidió la madre de un privado de libertad. “Que se pongan en los zapatos de cada familiar y razonen porque hay un Dios que existe y está viendo. Hoy podemos ser nosotros los sufridos, pero mañana ellos.”

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