El costo de la canasta básica enfrenta una presión dual: el incremento sostenido en los fletes por el alza de los combustibles y la irregularidad en los...
- 03/12/2010 01:00
PANAMÁ. Con un parque vehicular de más de 600 mil carros (el mayor de Centroamérica), de los cuales 400 mil circulan a diario por las calles y avenidas de esta capital, y donde la Cinta Costera (2008) es el último de los proyectos de desahogo que se ha construido en los últimos años, la situación parece salirse del control de las autoridades y de la gente de a pie.
Estos fenómenos, combinados con las intensas lluvias de los últimos días, nos dan la medida de lo que nos espera.
Para corregir este mal, el gobierno apuesta por su plan de reordenamiento vial con sus 18 megaconexiones en los puntos más álgidos de la capital del país.
‘Esto va a seguir hasta que no se culminen las obras de los pasos elevados y del Metro’, pronosticó el director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Jorge Ricardo Fábrega, para dimensionar el problema. Lo malo es que las soluciones se proyectan —si se cumple el cronograma— a finales del 2013.
Al problema de congestionamiento se suma el movimiento comercial propio de esta época de cierre de año y de sus efemérides; y la merma de alrededor de 100 inspectores de tránsito registrada en el servicio de la ATTT, quienes salieron del sistema por diversas causas.
A Marcos Mora, responsable de las operaciones en esta entidad, más que el número de carros que circulan en la capital del país le preocupa las fuertes lluvias fuera de temporada. ‘Esto es delicado y preocupante’, advierte. Desde su óptica, lo único que está al alcance de la ciudadanía es ser tolerante y ubicar en la paciencia la respuesta a la impotencia que producen estos embotellamientos.
Por lo pronto, tenga su vehículo en óptimas condiciones para evitar que su motor colapse por las altas presiones a las que lo somete cuando está en el tranque. Evite las discusiones con otros automovilistas (estas pueden desembocar en riñas y en problemas mayores) y no corra contrarreloj... y si lo hace... que sea con sumo cuidado. ¡Es por su bien!