Familias afectadas por el terremoto en Veraguas enfrentan falta de agua potable y problemas de salud
- 08/11/2026 14:02
Las consecuencias del terremoto del pasado 9 de octubre continúan afectando a familias de la provincia de Veraguas.
A las viviendas destruidas y los daños materiales se suman ahora las dificultades para acceder a agua potable, las enfermedades y las condiciones precarias en las que permanecen quienes perdieron sus hogares, según un reporte de Richell Solís, corresponsal de La Estrella de Panamá en Veraguas.
En Madre Vieja de Zona, unas 165 personas permanecen en albergues improvisados, expuestas a las lluvias y las altas temperaturas mientras esperan respuestas de las autoridades para recuperar sus viviendas.
Uno de los principales problemas que enfrentan es la falta de agua apta para el consumo humano. Según relataron los residentes, el sistema de gravedad que abastecía a la comunidad sufrió daños durante el terremoto, lo que provocó fracturas en las tuberías y alteró la calidad del agua.
Actualmente, dependen de una turbina que funciona con una planta eléctrica y combustible para obtener el suministro. Sin embargo, aseguran que el agua llega en condiciones que consideran inadecuadas para el consumo.
“Solicitamos al Gobierno que nos ayude con el tema de las perforaciones de pozo para tomar un agua un poco más limpia, porque esa agua que estamos tomando no es un agua apta para el consumo humano”, expresó uno de los residentes.
Las condiciones en los albergues también han comenzado a afectar la salud de las personas. Los damnificados reportan resfriados, fiebre, dolores de cabeza y cuadros de diarrea, mientras manifiestan preocupación ante la posibilidad de que se presenten más enfermedades.
Para Ana Camarena, la situación se vuelve cada vez más difícil. Junto a otras familias, enfrenta la pérdida de su vivienda y la incertidumbre sobre dónde podrá establecerse nuevamente.
La mujer explicó que en su caso son tres familias las que permanecen en un refugio improvisado, entre ellas una hija embarazada. La exposición a las lluvias y los temblores que continúan registrándose aumenta la preocupación de quienes viven en el lugar.
“Perdimos todo, todo, todo, todo. Estamos en espera y queremos saber dónde vamos a seguir viviendo. No nos han dicho si nos van a ayudar en algo”, manifestó.
Camare también señaló que no cuentan con .medicamentos y que las dificultades económicas complican aún más la situación de las familias, algunas de las cuales se encuentran sin trabajo.
Aunque las autoridades han realizado evaluaciones en las zonas afectadas, los residentes aseguran que todavía esperan información sobre las medidas de apoyo y las soluciones habitacionales.
En Quebrada Grande, distrito de Soná, otras familias continúan viviendo en condiciones difíciles tras los daños que sufrió su vivienda durante el terremoto.
La familia Rodríguez Guerra tuvo que levantar un pequeño refugio de zinc para protegerse de las lluvias, luego de que las afectaciones en su casa les impidieran permanecer en ella con normalidad.
En el hogar viven niños y personas con discapacidad, una situación que aumenta la preocupación de sus integrantes, quienes solicitan una respuesta urgente de las autoridades y una solución que les permita contar con una vivienda segura y digna.
A casi un mes del terremoto, las familias afectadas siguen a la espera de respuestas que les permitan superar la emergencia. Mientras tanto, deben enfrentar las consecuencias de haber perdido sus hogares y las dificultades de permanecer en refugios improvisados.