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- 30/09/2009 02:00
PANAMÁ. El desagradable olor fue el primer indicio del hallazgo macabro.
Un cuerpo con las manos atadas a la espalda y a medio enterrar; así encontraron ayer al profesor Germán Gálvez, de unos 40 años en la “calle negra” de Loma Cová, tras ser secuestrado y luego asesinado el pasado viernes 11 de septiembre.
Las autoridades de la Policía Nacional y la Dirección de Investigación llegaron ayer al sitio por referencia de una de las personas que presuntamente está implicado en el hecho.
Tras el hallazgo, las autoridades solicitaron al Instituto de Medicina Legal que se realizaran las pruebas para determinar que el cuerpo hallado se trataba del profesor Gálvez, quien dictaba clases en el Centro de Educación Básica General Monseñor Francisco Beckmann y la escuela nocturna Silvio Bedoya ubicada en la Universidad de Panamá.
Aunque las autoridades no habían dado resultados de exámenes hechos al cadáver, familiares del docente confirmaron que sí se trataba de él luego de reconocerlo en el sitio.
A pesar que las autoridades de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) sostienen que el móvil del caso podría ser el robo, otras versiones aseguran que habría otros aspectos relacionados con el crimen.
El jefe de la DIJ, Javier Carrillo dijo que sólo hay un hombre detenido, otros dos bajo investigación y se busca a otras tres personas que “podrían estar directamente involucradas en el hecho”, expresó Carrillo.
Las investigaciones preliminares no han descartado potenciales móviles del crimen, incluso, que uno de sus estudiantes estuviera involucrado en la muerte del docente.
Se trata de una versión no oficial que salió a relucir ayer tras confirmarse que el cuerpo que se halló en Loma Cová era el del educador.
Ayer, una fuente reveló a La Estrella que un menor de edad habría sido el autor material del crimen.
“El dinero que sacaron de su tarjeta fue con consentimiento del propio educador”, aseguró el informante.
Las autoridades de la Policía y el Ministerio Público dieron con la escena guiados por Joel Martínez Martínez, un hombre de entre 20 y 22 años que fue detenido el lunes último, y estuvo presuntamente implicado en el hecho.
El abogado de Martínez, Adalides Batista denunció que a su representado se le han violado las garantía fundamentales, específicamente el artículo 22 de la Constitución Política que establece que “las personas acusadas de haber cometido un delito tienen derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad en juicio público que le haya asegurado todas las garantías para su defensa. Quien sea detenido tendrá derecho, desde ese momento, a la asistencia de un abogado en las diligencias policiales y judiciales”.
El viernes 11 de septiembre fue un día laboral común en la vida de Germán Gómez. Se le vio en la escuela nocturna de la Universidad de Panamá donde dictaba clases, pero cobrando en el Ministerio de Educación.