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- 20/12/2010 01:00
COCLÉ. El mercado del marisco que se levanta en el área de Farallón, frente a la Interamericana, se construye lento, pero seguro.
Jaime Torrero, presidente de la Asociación de pescadores de Río Hato, señaló que aquellos pescadores que han manifestado que la obra está paralizada no están bien informados.
Y es que algunos pescadores del área de Aguadulce y de Puerto El Gago, de Penonomé, no confían en la terminación del proyecto, al manifestar que comenzó hace más de dos años y aún no termina, precisamente, porque la construcción ha sido interrumpida por varios motivos. El principal fue por el incumplimiento de la empresa que lo comenzó, inquietud de Miguel Ibarra, del área de Puerto El Gago.
No obstante, en el sector de Río Hato, los pescadores aseguran que ellos están en la zona y que la terminación sí se dará para el beneficio de los marineros que hace tiempo esperan un magno proyecto enfocado hacia el aprovechamiento del turismo, pues se quiere vender un producto sano, de buena calidad y a buen precio.
Torrero manifiesta que es normal que algunos pescadores estén preocupados y hasta resistentes a los cambios que el proyecto traerá para estos trabajadores que en Coclé suman más de mil, pues se beneficiarán todos los artesanales de la región coclesana.
PROYECTO
La obra, que está valorada en más de medio millón de dólares, se ejecuta con el apoyo del gobierno de Andalucía, España, y el apoyo del gobierno panameño. El mismo contempla una planta recicladora que procesará todo tipo de pescado que salga de las costas coclesanas y hasta de más allá, desde luego que se clasificarán según el tipo de productos porque también se surtirá la planta de moluscos y camarones.
El producto se llevará completo, con todo y vísceras, y se le dará tratamiento en la planta especial.
Jaime Torrero, que recibió un seminario junto a otros pescadores en España para afrontar este cambio, detalló que los pescadores que venden sus productos en vehículos estacionados en puntos de ventas o calles de Antón, Penonomé, y en otras áreas no podrán hacerlo, ya que se busca cambiar y mejorar la imagen y la forma de vender pescado, porque están en un área turística y aspiran a que los visitantes también vean un ambiente agradable y saludable.
Todas las cooperativas participarán, por lo que no tendrán que vender ambulantes; sin embargo, aceptó que siempre habrá algunos que pondrán resistencia, pero es por el bien de la salud pública y de los mismos pescadores.
En relación al descontento que algunos han manifestado por la demora de la construcción, los marinos de Río Hato y Antón aseveran que la angustia se debe a que muchos trabajadores del mar no se han acercado a ver cómo anda el desarrollo de las instalaciones, pero que no serán terminadas en diciembre como algunos pescadores han pensado, pues creen que el mercado será culminado entre la última semana de enero y la primera de febrero, por lo que se mantendrán a la esper a de este acontecimiento.
MERCADOS PÚBLICOS
La venta de mariscos en los mercados públicos será reglamentada, pero en su momento se verá cómo queda todo.
José Ramírez, del área de Natá, pero que pesca en áreas de mar abierto, indicó que uno de sus temores es que el mercado no se termine y que se pierdan las esperanzas de los más de mil pescadores que sobreviven diariamente de los productos del mar.
Pero, al mismo tiempo, no sabe cómo quedará la venta del marisco fuera del mercado de Río Hato, donde los consumidores acuden desde tempranas horas para adquirir su producto, más ahora que en verano, cuando es la cuaresma.
Colombia Conte, administradora de este proyecto, no dio declaraciones porque se encuentra de vacaciones, pero una fuente ligada al Ministerio de Comercio e Industrias afirmó que la construcción del mercado del marisco continúa ‘viento en popa’ desde que en meses pasados el ministro Henríquez lo reinauguró, por lo que solo es cuestión de tener paciencia.
En otro aspecto, Jaime Torrero, presidente de la asociación de pescadores, dijo que ya comienzan nuevas esperanzas para ellos con los prestamos que finalmente y después de tanto solicitarlo, les aprobó el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) y el IDIAP, aunque no cuentan con los equipos de pesca para hacer frente a la inauguración del mercado y donde también en marzo comienza la primera veda, pero de aquí allá se verá.