Respuestas no llegan: llover sobre mojado

VERAGUAS. Las familias de la comunidad de Loma de Quebro, en Mariato, y de cuatro barriadas de Soná aguardan pacientemente por una reubi...

VERAGUAS. Las familias de la comunidad de Loma de Quebro, en Mariato, y de cuatro barriadas de Soná aguardan pacientemente por una reubicación que nunca llega.

Varios gobiernos les han prometido que los reubicarán en zonas más seguras, pero la realidad es que continúan esperando y la promesa no se hace efectiva.

En Mariato hace años se anunció que se había logrado un acuerdo con el IDIAP para la consecución del un terreno, pero no se ha hecho nada aún.

En tanto, en Soná el gobernador de Veraguas, Ernesto Martínez, reveló que ya se contaba con el terreno, por lo que solo falta que se inicie la construcción de las viviendas.

Estos sectores en Mariato y Soná fueron declarados por el Sistema Nacional de Protección Civil como zonas de alto riesgo, por sus características de estar en áreas bajas, a orillas y a nivel del río, lo que no es apto para vivir.

Pero como las soluciones no llegan en algunas regiones se implementó un plan de alerta temprana, que consiste en instalar medidas en pies, que dan aviso cuando el agua está subiendo y le sugiere a los moradores salir de sus casas, dependiendo de qué tan rápido aumenta el nivel.

Andrea Rodríguez, quien vive en la barriada Omar Torrijos, en Soná, relató que su casa es la primera que se inunda en todo el pueblo, pues está ubicada en el área más baja.

Dijo que a veces ninguna barriada está inundada y a su casa entra el agua, lo que le preocupa, porque en cualquier momento podría ocurrir algo grave.

Manifestó que lleva mucho tiempo esperando una reubicación para dejar de vivir este calvario, que cada año se repite y la mantiene en zozobra y con nerviosismo cada vez que llueve.

Comentó que solo en el mes de noviembre su casa se inundó en 10 ocasiones, lo que solo le dejaba salir con sus enseres y sentarse a esperar que el agua baje para comenzar a limpiar. Explicó que a veces le toma varios días regresar a su vivienda.

Guillermina Rivera vive en la barriada El Lago y señaló que por el momento están aguardando con paciencia que se cumpla la promesa de la reubicación, pero que no podrán enfrentar otra época lluviosa en las mismas condiciones.

Dijo que estas familias no tienen tranquilidad porque no hay hora, podría ser en la noche o en la madrugada, pero siempre llega alguien gritando por las ventanas que salgan de las casas porque se están inundando.

Dora Guerrero, también moradora de la barriada El Lago, hizo un llamado para que el presidente de la República, Ricardo Martinelli, honre su palabra y les haga llegar el beneficio que tanto se les prometió.

Guerrero aseguró que en realidad todas esas familias permanecen en el lugar porque no tienen otro a dónde ir, lo que es un claro aviso a las autoridades de que de forma urgente necesitan ayuda.

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