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- 07/01/2015 01:00
Claudio Samudio, en representación de los propietarios de los proyectos residenciales y turísticos establecidos en playa La Barqueta, Chiriquí, solicitó a la Estrella de Panamá derecho a réplica.
Su deseo es aclarar algunos puntos del artículo ‘La Barqueta: un refugio de vida silvestre amenazado’ , publicado el 31 de diciembre, que recogía las quejas de residentes de las zonas colindantes y miembros del Comité Pro Rescate de La Barqueta.
Los testimonios señalaban la restricción del acceso de los turistas a la playa y la construcción desmesurada de proyectos dentro de los terrenos públicos, que afectan el hábitat silvestre, especialmente los humedales, manglares y especies de ballenas y tortugas.
Igualmente, el artículo recogía críticas al traspaso de terrenos del refugio en beneficio de algunas familias, con el convencimiento de que había ‘coimas’ de por medio.
Samudio propone una versión alterna.
Según esta versión, la familia Anguizola Araúz cuenta con planos y títulos de propiedad que datan de 1915 .
En relación a las supuestas coimas, dice: ‘¿Será que toda la vida, desde 1915, se viene coimeando?’.
‘Todo esto es falso. Nunca se ha dado ningún pago a personas del gobierno’, declaró.
Por el contrario, Samudio asegura que los propietarios de los proyectos construidos se esfuerzan en conservar las áreas boscosas y humedales del Refugio de Vida Silvestre Playa La Barqueta Agrícola, al brindar a los funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) ayuda para la liberación de las tortugas.
‘En ocasiones, facilitamos a los funcionarios equipos, transporte y nos aseguramos de que no se hagan quemas en el verano’, dijo.
Según Samudio, los vecinos y miembros del Comité Pro Rescate que ‘han osado’ hacer falsos señalamientos están equivocados.
‘Aquí solo hay intereses personales. Si de verdad ellos estuviesen luchando por el refugio, fueran los primeros en ayudar a los funcionarios de la Anam a liberar tortugas, pero ni eso han hecho; no conocen ni las fechas de temporadas en que esto ocurre’, argumentó.
En relación al acceso a la playa, Samudio asegura que ‘está debidamente delimitado en los planos. Los turistas nacionales y extranjeros entran sin ningún problema’.
‘La playa es completamente libre’, dijo. ‘Nosotros no controlamos a los guardaparques. Aunque son pocos, ellos cumplen con sus funciones con la Anam y prueba de ello es que son muchas las diferencias que hemos tenido. Ellos se ubican en la entrada para cobrar a los turistas por ingresar al parque y no para cuidar nuestras propiedades’.
El Refugio de Vida Silvestre Playa La Barqueta Agrícola, creado el 2 de agosto de 1994 por el entonces Instituto de Recursos Naturales Renovables (Inrenare), incluía originalmente 5 mil hectáreas de playas, humedales y zonas boscosas.
El objetivo de delimitar el área del refugio y darle constitución legal era facilitar la conservación y protección de esta zona de anidación de tortugas marinas, aves migratorias y especies endémicas, preservar zonas de manglar por su significativa importancia ecológica para la región.
El plan original también buscaba la promoción del ecoturismo como un instrumento para la sustentación ecológica y económica de la unidad de manejo.