Uno de los puntos clave mencionados fue la interacción de la APA con otras carteras del Estado para garantizar que los procedimientos se realicen en regla...
- 14/11/2014 01:00
Los dos indígenas del Movimiento 10 de Abril (M10) llamados a declarar por el juzgado municipal de Muna, los días 11 y 12 de noviembre, decidieron no acudir a la indagatoria aduciendo que ésta ‘no se hizo de la forma correcta’.
Ricardo Miranda y Manolo Miranda, los dirigentes citados, señalan que ‘la nota de citación, fechada el 27 de octubre de 2014 y firmada por la jueza municipal mixta de Mûna, Elena Carpintero de Águila , fue entregada el 8 de noviembre de 2014 en medio de un acto público celebrado en la comunidad de Alto Caballero’, por lo que se deduce que se trata de ‘una persecución’.
Los dirigentes ngäbes fueron citados a raíz de una querella criminal interpuesta por la empresa Generadora del Istmo (Genisa), que construye la hidroeléctrica Barro Blanco.
Genisa acusa a los líderes del movimiento de poner en peligro las maquinarias de construcción de la hidroeléctrica y de violar la propiedad privada.
La demanda surgió tras el levantamiento, el 2 de febrero pasado, de un campamento ‘de resistencia’ en la ribera del río Tabasará.
‘El campamento intentaba impedir el ingreso de la transnacional a los territorios colectivos de la comarca Ngäbe Bugle, proteger nuestros bosques e impedir la destrucción de los petroglifos, elementos sagrados ancestrales’, señala un comunicado enviado por el Movimiento M10 a La Estrella de Panamá .
Pero éste fue desbaratado tras la entrada de la Policía, que reprimió a los indígenas con gases lacrimógenos, en un episodio en el que quedaron siete heridos con perdigones en el rostro.
‘El M10 sigue firme en su posición de no permitir la construcción de Barro Blanco y esperan que el ministro Milton Henríquez decida aceptar una mesa de diálogo que facilite a la población indígena manifestar su oposición’, dijo Miranda.