Con un consumo per cápita de hasta 400 litros diarios —el más alto de la región—, Panamá enfrenta una crisis de eficiencia donde la mitad del agua procesada...
La empresa Panama Oil Terminals S.A. (POTSA) se encuentra hoy bajo el escrutinio público tras el lamentable accidente ocurrido el pasado lunes 6 de abril en el sector de La Boca, donde la explosión de un camión cisterna dejó una víctima fatal. Sin embargo, más allá de la crisis operativa, la compañía mantiene un vínculo empresarial de alto perfil con una de las figuras más queridas del país: el exgrandes ligas Mariano Rivera.
El histórico cerrador de los Yankees de Nueva York no solo ha sido un embajador del deporte, sino que se convirtió en el intermediario fundamental para concretar la alianza entre POTSA, la empresa SGP BioEnergy y el Gobierno Nacional. Este acuerdo dio vida al proyecto “Biorrefinería Ciudad Dorada”, que aspira a convertir a Panamá en el centro de producción de biocombustibles más grande del mundo.
La relación de Rivera con POTSA no es accidental. El exatleta ha manifestado que su intención es utilizar sus contactos internacionales para generar bienestar en su tierra natal.
“Hemos tenido la oportunidad que con nuestros contactos y esfuerzos, traer algo especial a nuestro Panamá y estoy seguro de que traerán muchos beneficios”, declaró Rivera en 2022 durante el anuncio del proyecto, subrayando su interés en crear empleos para evitar la migración de panameños.
A través de esta gestión, POTSA se convirtió en el socio estratégico que aporta la infraestructura necesaria. La empresa adaptará sus instalaciones existentes en Colón y Balboa, que actualmente manejan el 70 % del combustible búnker del país, para procesar aceites vegetales y grasas de desecho, transformándolos en combustible de aviación sostenible.
Es importante precisar que la mención del histórico cerrador en este contexto responde estrictamente a su rol público como facilitador de la inversión extranjera que dio origen a la expansión de POTSA. Esta relación empresarial, enfocada en el desarrollo de energías limpias y generación de empleo, es independiente de las responsabilidades operativas o legales que las autoridades deslindan actualmente tras el accidente en La Boca, un evento que no guarda relación directa con las gestiones de intermediación realizadas por el exatleta.
El vínculo con la figura pública resurge en un momento delicado para la empresa. Mediante un comunicado de prensa fechado martes 7 de abril de 2026, POTSA expresó su “más profundo pesar por el fallecimiento de una persona” y aclaró que el siniestro ocurrió en áreas subarrendadas a la empresa Environmental Solutions Development Inc..
Pese a que el accidente involucró activos bajo su concesión (No. A-2008-2011 de la Autoridad Marítima de Panamá), la empresa ha enfatizado que su prioridad actual es la colaboración con las autoridades y el apoyo a las familias afectadas.
El megaproyecto impulsado por Rivera, que proyecta una capacidad de 180,000 barriles por día y la creación de 1,000 puestos de trabajo bien remunerados, representa la cara de expansión y desarrollo de la compañía. No obstante, el reciente suceso en La Boca obliga a la organización a “redoblar esfuerzos para que situaciones como esta no se repitan”, manteniendo el compromiso de informar oportunamente sobre el desarrollo de las investigaciones.