Las cifras forman parte de las proyecciones de la cartera agropecuaria del Banco Nacional de Panamá, donde existen unos 5,400 productores activos. El banco...
- 06/10/2010 02:00
Hoy amanecimos sin el suministro de agua potable en muchos lugares del Distrito de Panamá y San Miguelito, pero quienes nos tiraron un balde frío de agua con respecto al tema de "libertad de expresión", fueron los dos magistrados del Segundo Tribunal Superior de Justicia, que la tarde de ayer dictaron un fallo condenando a la periodista y Directora de Noticias de TVN, Sabrina Bacal y a el también profesional de la pluma y abogado, Justino González a 1 año de prisión conmutable a B/. 10.00 por días multa y a la prohibición del ejercicio de sus funciones periodísticas por el mismo período de tiempo.
Esta sentencia se da gracias a una denuncia de Aida Cecilia Castro Díaz, ex secretaria de la Dirección Nacional de Migración y Naturalización, porque el 29 de septiembre estos comunicadores sociales difunden una noticia, en donde se le da investigación y continuidad a Castro por el Consejo de Seguridad, a causa de un grupo dedicado al tráfico de personas en la institución que ésta dirigía.
Por tal motivo, La Estrella Online contactó a Filemón Medina, Secretario General del Sindicato Nacional de Periodistas, quien notablemente indignado por lo que está sucediendo en Panamá, nos expresó que "ellos como organización sindical rechazan la decisión de los Órganos de Justicia, de condenar a estos compañeros periodistas, ya que por hacer lo que les demanda el ejercicio mismo de la profesión, se les condena, se les juzga y se busca callarlos".
A la vez, Medina indicó "que el gobierno de Martinelli no está respetando los Derechos Humanos, ya que tenemos un gobierno autoritario, totalitario y déspota, que no acepta los llamados de atención que les pueda dar la sociedad civil".
"Los profesionales del periodismo estamos siendo duramente atacados por todos los Órganos del Estado, a causa de las demandas y persecusiones", expresó el secretario general.
"Si el presidente "Martinelli" y los miembros de su gabinete no querían críticas, mejor se hubiesen quedado en sus empresas, ya que como funcionarios públicos están sujetos a opiniones y a la fiscalización de la sociedad panameña", acotó Medina.