Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 17/12/2010 01:00
PANAMÁ. Sin duda alguna, el clima nos dio una tregua en las últimas 48 horas. Ayer, hubo un sol radiante en la disminuida Yaviza, donde se iniciaron las tareas de traslado de más de 750 refugiados concentrados en el principal albergue que se instaló en la zona: la Escuela José del Carmen Mejía.
Eran trasladados en una barcaza (a la que los lugareños le llaman ‘La bacha del paisa Diego’) hacia zonas más seguras como, por ejemplo, los predios de un cementerio afincado en una de las laderas yavizanas. ‘Hay un sol radiante que pica; que llega hasta el tuétano’, fue el comentario de la colega Lidia Arreaga, corresponsal de TVN en la provincia de Darién.
El cese de la hostilidad que nos obsequió la naturaleza durante los últimos dos días, pese a los pronósticos poco alentadores, vino acompañado de una cordillera completamente despejada, lo que aporta ánimos sobre la cercanía de la normalidad y una voz de aliento para aquellas personas concentradas en los otros refugios habilitados en la Iglesia católica de Yaviza, en las oficinas regionales del IDAAN y en la comunidad de Pueblo Nuevo, donde opera el hospital Manuel Antonio Nieto, del otro lado del Chucunaque.
Pese a todo, las calles seguían anegadas, aunque las aguas comenzaban a disminuir. Hasta ayer, Yaviza seguía sin energía eléctrica casi en un 99%. ‘El agua llegaba a los medidores de las casas y decidieron cortar la luz para evitar una desgracia’, volvió a apuntillar la corresponsal.
En total, superan 3 mil el número de damnificados en Yaviza (centro), El Salto (que permanecía bajo las aguas), Las Blancas, Los Mogotes y Peña Bijagual, comunidades donde se concentran las etnias indígenas Emberá y Wounaan.
El Sistema Nacional de Protección Civil lideraba las acciones ayer.