Ministra de Educación reconoce desafíos en el arranque del inicio escolar

La ministra aseguró que los trabajos se seguirán haciendo para consolidar la continuidad de las clases

La ministra de Educación, Lucy Molinar, expresó sus expectativas frente al inicio del año escolar, reconociendo los retos pero subrayando el compromiso de su equipo.

“Hubiéramos querido que el año escolar hubiera sido bueno, pero estamos haciendo todo el esfuerzo posible y tenemos un equipo sólido que no han parado y no lo harán”, afirmó.

Molinar resaltó que el programa “Estudiar sin hambre”, que en sus inicios fue un eslogan, hoy se ha convertido en una realidad palpable en las escuelas del país.

Según la ministra, el trabajo de los nutricionistas ha sido clave: “El país tiene un equipo de nutricionista muy comprometido. Ellos están en cada escuela inspeccionando, vigilando y no han parado y no lo harán hasta que se coma bien en las escuelas”.

Sin embargo, la comunidad educativa y el Movimiento de Alimentación Saludable han alzado su voz de protesta ante la persistente oferta de alimentos nocivos dentro de los planteles educativos.

Pese a que Panamá cuenta con un marco legal como la Ley 75 de 2017 y el Decreto 049 de 2018, sobre una alimentación escolar saludable, la realidad en los kioscos y comedores escolares parece caminar en sentido contrario a la salud pública.

La profesora de Ciencia de la Familia, Eredina González, señaló que el retorno a clases ha dejado al descubierto que la vigilancia sobre los proveedores es insuficiente.

“Insistimos en que las autoridades competentes aumenten la vigilancia para que se cumpla la ley. Existe una normativa clara, pero los adolescentes continúan expuestos a productos ‘pesados’ que comprometen su salud”, enfatizó.

Para González, la solución no solo pasa por la prohibición, sino por una logística que acerque a los productores locales a las escuelas, facilitando la venta de frutas frescas como piña, naranja y papaya, en lugar de alimentos procesados.

La ministra coincidió en la importancia de garantizar que las disposiciones se apliquen de manera estricta, para asegurar que los estudiantes reciban una dieta adecuada durante su formación.

La discusión pone de relieve la necesidad de fortalecer la vigilancia y la coordinación entre las autoridades educativas y los especialistas en nutrición, con el objetivo de que el inicio del año escolar se desarrolle en un entorno que priorice tanto la calidad académica como el bienestar alimentario de los estudiantes.

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