Trump asegura que ‘prácticamente no queda nada que atacar’ en Irán mientras aumentan bombardeos y ataques en el estrecho de Ormuz

  • 11/03/2026 11:05
Tensiones militares se intensifican en Oriente Medio tras ofensivas simultáneas y nuevos incidentes marítimos que elevan preocupación internacional sobre expansión del conflicto regional

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el conflicto militar contra Irán podría terminar pronto, pese a que en la región continúan registrándose bombardeos y ataques contra embarcaciones en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.

En declaraciones al portal de noticias Axios, Trump sostuvo que las fuerzas estadounidenses y sus aliados han debilitado significativamente la infraestructura militar iraní.

Prácticamente no queda nada que atacar en Irán”, afirmó el mandatario, quien insistió en que el desenlace del conflicto dependerá de su decisión política. “Cuando yo quiera que termine, terminará”, añadió.

Las declaraciones se producen en medio de una escalada militar en Oriente Medio, con operaciones aéreas, ataques marítimos y crecientes tensiones diplomáticas en la región del Golfo.

Nuevos ataques contra barcos en el estrecho de Ormuz

Mientras Trump proyecta un posible final del conflicto, la situación sobre el terreno sigue deteriorándose.

Las autoridades marítimas del Reino Unido informaron este miércoles sobre tres nuevos ataques contra embarcaciones comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz, una de las principales arterias del comercio energético mundial.

El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) indicó que dos de los incidentes ocurrieron cerca de la costa de Emiratos Árabes Unidos, mientras que un tercer ataque se registró en aguas próximas a Omán.

El estrecho de Ormuz es un punto estratégico por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado globalmente, lo que convierte cualquier incidente en esa zona en un factor de alto impacto para la seguridad energética internacional.

Irán reivindica ataque contra carguero

La Guardia Revolucionaria iraní se atribuyó uno de los ataques marítimos, dirigido contra un buque de carga con bandera tailandesa.

Según reportes preliminares, el incidente ocurrió a unos 20 kilómetros al norte de Omán, en una zona de intenso tráfico marítimo.

La acción se suma a una serie de enfrentamientos indirectos que han intensificado la tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel en las últimas semanas.

Analistas consideran que estos ataques forman parte de una estrategia de presión sobre rutas comerciales clave en medio de la confrontación regional.

Bombardeos simultáneos en Beirut y Teherán

Paralelamente, Israel lanzó una amplia oleada de bombardeos simultáneos contra objetivos en Beirut, capital del Líbano, y en Teherán, la capital iraní.

La ofensiva aérea se produjo en medio de una creciente coordinación militar entre Estados Unidos y sus aliados en la región.

Diversos países de Oriente Medio, entre ellos Qatar, Omán, Irak, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, denunciaron nuevos ataques y expresaron preocupación por la expansión del conflicto.

Las autoridades de estos Estados han advertido que una escalada prolongada podría desestabilizar aún más el equilibrio geopolítico de la región.

Informes sobre el estado del líder supremo iraní

En medio de la intensificación de las hostilidades, medios internacionales reportaron información sobre el estado de salud del líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí.

De acuerdo con las autoridades iraníes, Jameneí resultó “levemente herido”, pero continúa ejerciendo sus funciones.

El diario estadounidense The New York Times había informado previamente que el líder religioso habría sufrido lesiones durante los primeros ataques lanzados por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.

Funcionarios iraníes aseguraron que el dirigente sigue activo en la conducción política y militar del país.

Riesgo de una escalada regional

La combinación de operaciones militares, ataques marítimos y tensiones diplomáticas mantiene en alerta a la comunidad internacional.

Especialistas en seguridad internacional advierten que el estrecho de Ormuz podría convertirse en un punto crítico si continúan los ataques contra buques comerciales.

Un conflicto prolongado en esa zona no solo afectaría el comercio energético mundial, sino que también podría arrastrar a otros países del Golfo a una confrontación directa.

Por ahora, la situación sigue evolucionando rápidamente, mientras las potencias regionales y globales observan con preocupación el rumbo del enfrentamiento entre Washington y Teherán.

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