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- 10/08/2026 15:10
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Agrega La Estrella en Google ↗️El Ministerio de Salud (Minsa) activó la vigilancia sanitaria en Panamá ante una alerta internacional relacionada con determinados juguetes blandos y apretables, conocidos comercialmente como “Squishy” o “Squeezy Dumplings”, luego de que autoridades de otros países reportaran la posible presencia de benceno en algunos de estos productos.
La entidad aclaró que la alerta no significa que todos los juguetes de este tipo, ni todos los productos de una marca o modelo específico comercializados en Panamá, contengan la sustancia química.
Ante esta situación, la Dirección General de Salud Pública (DIGESA) y la Subdirección General de Salud Ambiental realizan verificaciones y coordinan el análisis de muestras para determinar si existe algún producto que pueda representar un riesgo para la población.
El subdirector general de Salud Ambiental del Minsa, Juan José Lezcano, explicó que la institución trabaja junto al Laboratorio de la Universidad de Panamá para identificar la posible presencia de sustancias químicas de riesgo.
“La Subdirección se encuentra en coordinación con el laboratorio de la Universidad de Panamá para verificar qué juguetes contienen las sustancias químicas; en este caso, el benceno”, señaló Lezcano.
Una vez se obtengan los resultados, el Minsa coordinará con el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) y la Autoridad Nacional de Aduanas las medidas que correspondan, en caso de detectarse productos que representen un riesgo.
La directora general de Salud Pública, Yelkys Gill, indicó que el país mantiene seguimiento a las alertas sanitarias internacionales y que ya se activaron los mecanismos de vigilancia correspondientes.
De acuerdo con el Minsa, se trata de juguetes blandos y apretables que pueden encontrarse en el mercado bajo nombres como “Squishy” o “Dumplings”.
Estos productos pueden estar dirigidos tanto a niños como a mascotas y algunos contienen líquidos u otros materiales en su interior. Si el juguete se rompe, puede producirse contacto con el contenido, ya sea a través de la piel o por ingestión.
Por ello, las autoridades están realizando muestreos y verificaciones en establecimientos donde podrían comercializarse estos productos.
Si los análisis confirman la presencia de sustancias químicas de riesgo, se activarán los mecanismos establecidos para su retiro del mercado y se adoptarán las medidas sanitarias correspondientes.
El benceno es una sustancia química cuya exposición puede producir efectos adversos para la salud, dependiendo de la cantidad y la vía de contacto.
Entre los posibles síntomas asociados con una exposición se encuentran mareos, náuseas, dolor de cabeza, somnolencia e irritación de los ojos, nariz y garganta. En exposiciones importantes también pueden presentarse alteraciones respiratorias, cambios en el ritmo cardíaco, convulsiones o pérdida del conocimiento.
El Minsa enfatizó que la alerta internacional se encuentra en proceso de investigación y vigilancia en Panamá, por lo que no debe interpretarse como una confirmación de que los juguetes “Squishy” comercializados en el país estén contaminados.
Las autoridades sanitarias recomendaron a padres, madres y cuidadores mantener supervisión sobre los niños cuando utilicen este tipo de juguetes.
Evitar que los niños muerdan o introduzcan los juguetes en la boca.
Revisar que no tengan roturas, fisuras, fugas o deterioro.
Retirar inmediatamente el producto si se rompe o presenta algún escape de líquido.
Lavarse las manos con agua y jabón después de manipular un juguete deteriorado.
No calentar los juguetes ni introducirlos en microondas, hornos u otras fuentes de calor.
Verificar el fabricante, procedencia, etiquetado, edad recomendada e información de seguridad antes de comprar.
Evitar productos cuya procedencia o información de seguridad no pueda comprobarse.
Mantenerlos fuera del alcance de niños pequeños y mascotas para evitar su ingestión.
Gill insistió en que la supervisión es una de las principales medidas de prevención.“Primero, tienen que estar supervisados; segundo, evitar que los niños se lo introduzcan en la boca. Si estos juguetes se rompen, retirarlos inmediatamente y lavar las manos de las personas o del niño que lo está utilizando”, explicó.
Si un juguete sospechoso se rompe, el Minsa recomienda retirarlo, alejar a la persona de la fuente de exposición y lavar con abundante agua y jabón la zona que haya tenido contacto con el producto.
También aconseja mantener una adecuada ventilación y, si aparecen síntomas o existe sospecha de intoxicación, acudir inmediatamente a una instalación de salud e informar al personal médico cuál fue el producto involucrado.
Las autoridades reiteraron que continuarán con el muestreo, análisis y coordinación con otras instituciones para determinar si existen juguetes que deban ser retirados del mercado.
Mientras se conocen los resultados, el llamado del Minsa es a no generar alarma, pero sí mantener medidas de prevención, especialmente en hogares donde estos juguetes son utilizados por niños o mascotas.