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PedidosYa rompe el silencio tras paro: ‘No es una huelga, es un grupo minoritario’
- 27/04/2026 16:20
Tras más de dos semanas de tensión en el sector de entregas a domicilio, la empresa PedidosYa fijó por primera vez una posición pública sobre el conflicto con sus repartidores en Panamá, en medio del paro iniciado el pasado 13 de abril de 2026.
En una entrevista exclusiva con La Estrella de Panamá, Patricia González, managing director de la compañía en el país, defendió el nuevo esquema de pagos implementado recientemente y rechazó la narrativa de una “huelga”, al insistir en que no existe relación laboral con los motorizados.
“Jurídicamente no existe una ‘huelga’, porque no existe una relación laboral. Los repartidores son prestadores de servicios independientes”, afirmó la ejecutiva.
Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente presión: protestas en calles, impacto en restaurantes, pronunciamientos políticos y un debate abierto sobre la regulación de las plataformas digitales en Panamá.
El conflicto inició cuando repartidores denunciaron una reducción en las tarifas por pedido tras cambios en el sistema de pagos. Desde entonces, las manifestaciones han incluido cierres de vías, concentraciones en puntos estratégicos de la capital y una paralización parcial del servicio.
Las consecuencias no tardaron en sentirse: comercios reportaron caídas significativas en pedidos —en algunos casos hasta del 100%— y consumidores enfrentaron retrasos o falta de cobertura en ciertas zonas.
La protesta también se expandió más allá de PedidosYa, sumando a conductores de otras plataformas y reabriendo el debate sobre el vacío legal que regula este tipo de trabajo en el país.
Incluso desde la Asamblea Nacional surgieron llamados a mediación. El diputado independiente Edison Broce Gaitán solicitó la intervención del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), mientras que la ministra del ramo reiteró que los repartidores no son considerados trabajadores formales, lo que limita el alcance institucional del conflicto.
Pese al impacto inicial, González asegura que la situación está bajo control.
“La mayor afectación se concentró en los primeros días (...) A la fecha, la operación se está normalizando día a día y la demanda de pedidos se mantiene”, sostuvo.
Según la ejecutiva, zonas como Chorrera, Albrook, Brisas del Golf y el interior del país operan con normalidad, mientras que los focos de conflicto se concentran en áreas céntricas de la capital.
PedidosYa también niega una pérdida significativa de usuarios o comercios aliados, destacando que su relación con estos actores “es de largo plazo” y se sustenta en años de trabajo conjunto.
El punto más crítico de la disputa sigue siendo el modelo de compensación.
De acuerdo con González, el cambio no implica una reducción de ingresos, sino una redistribución más eficiente del pago.
“Antes, la ganancia no consideraba la distancia para recoger el pedido (...) ahora se reconoce el esfuerzo desde el primer minuto”, explicó.
El nuevo esquema incluye pagos por desplazamiento al punto de retiro, incentivos por zonas, multiplicadores por demanda y bonificaciones adicionales. Según la empresa, esto permitiría aumentar los ingresos por hora entre un 20% y 50%.
“No se está pagando menos: se está pagando mejor distribuido”, insistió.
Sin embargo, esta narrativa contrasta con la de los motorizados, quienes sostienen que, en la práctica, sus ingresos han disminuido y que el sistema favorece a la plataforma.
La empresa también se pronunció sobre las mesas de diálogo con los voceros del paro: “No existen interlocutores legitimados para sostener conversaciones”, afirmó González.
PedidosYa sostiene que quienes lideran las protestas no son repartidores activos, lo que —según su criterio— invalida cualquier proceso de negociación.
Además, aseguró que no contempla modificar nuevamente el esquema de pagos ni establecer tarifas mínimas, argumentando que estas son dinámicas y responden a condiciones de mercado.
El conflicto ha puesto sobre la mesa un debate más amplio: el estatus laboral de los repartidores y el modelo de negocio de las plataformas digitales.
PedidosYa insiste en que opera dentro de un esquema de libre mercado, donde los repartidores tienen “flexibilidad total” para conectarse o no, sin horarios ni exclusividad.
“Cada persona es libre de decidir si presta o no el servicio”, afirmó González.
No obstante, expertos y sectores políticos advierten que esta flexibilidad también implica ausencia de protección social, ingresos variables y falta de mecanismos formales de negociación.
Para la empresa, la solución no pasa por negociar condiciones, sino por la normalización progresiva de la operación.
“El resultado esperado es que se permita a los repartidores trabajar sin presión ni intimidación”, indicó González.
PedidosYa considera que el conflicto se resolverá a medida que más repartidores prueben el nuevo sistema y verifiquen —según su planteamiento— sus beneficios.
Mientras tanto, en las calles y en el debate público, la tensión continúa.