Moisés Cohen, presidente del Consejo de Servicios Internacionales de Panamá, desglosa la importancia de la Ley de Sustancia Económica como la llave para...
- 10/07/2013 02:00
PANAMÁ. Rosa Itzel Murillo dice conocer la causa del pobre rendimiento de sus alumnos. Sin haber cursado estudios médicos, la educadora de la escuela Lajero Abajo, en la comarca Ngäbe Buglé, piensa que las bajas notas de sus estudiantes son consecuencia de una alimentación deficiente. ‘Estos menores, en estas condiciones, son presas fáciles de diversas enfermedades’.
Esa situación no es nueva ni exclusiva de las áreas comarcales. El doctor Carlos Jiménez la vivió a finales de los años sesenta en el distrito de Cañazas, en Veraguas. ‘Nos llegaban niños barrigones a consecuencia de la multiparasitosis intestinal. Cuando le practicábamos los exámenes nos daban cero de hemoglobina. A esos muchachos les llamábamos los niños cero’. Casos como estos, que se viven en los años de más abundancia económica, se repiten por no tener un Plan Nacional de Salud, dice Mario Rodríguez.
Rodríguez, médico general, recuerda que un grupo de profesionales elaboró este plan y lo han presentado a todos los ministros de Salud post invasión. ‘Ninguno lo ha implementado, pese a que allí se dice cómo redactar el diagnóstico nacional de la Salud, tal como lo recomienda la Organi zación Mundial de la Salud (OMS).
‘Lo que se brinda es una atención fragmentada. Los que atendemos el nivel primario no tenemos herramientas. Ahora ni siquiera podemos quitar una verruga. Nos han quitado el instrumental básico. Si vemos los presupuestos, no se destina ni un tercio a la salud primaria’, comparte Rodríguez.
El médico sostiene que la eliminación de programas —como el de los inspectores que visitaban las casas para verificar si habían criaderos de mosquitos transmisores de enfermedades y pegaban una etiqueta detrás de la puerta— nos representó epidemias como la del dengue.
Francisco Díaz Mérida, médico especialista, le llama ‘modelo patocéntrico’ al sistema de salud centrado en la atención de la enfermedad. ‘¡Qué se va a prevenir si hay que atender tantos enfermos!’.
En materia de prevención, Díaz Mérida asegura que vamos muy por detrás de países con menos recursos como Cuba y Costa Rica. ‘Cuba cuenta con programas preventivos para toda la población. Ese es el mejor sistema de esta área. Costa Rica, hasta que traspasó la atención del Ministerio de Salud a la Caja Costarricense de Seguro Social, contaba con un sistema preventivo eficiente.
¿HACIA DÓNDE SE INCLINA LA INVERSIÓN?
El 1 de julio de 2009 el presidente de la República tomó posesión en Las Garzas de Pacora. Allí, ante su equipo de trabajo anunció que equiparía el centro de salud de la comunidad.
El entonces ministro de Salud, Franklin Vergara, le corrigió que en ese poblado no había puesto de atención. Entonces, el mandatario prometió la construcción del primer Centro de Atención Primaria de Salud Innovadora (MINSA-CAPSI).
La diferencia de estas estructuras como los centros, detalló Vergara, era que brindarían la atención las 24 horas y contarían con equipos especializados para radiologías, entre otras innovaciones.
Cuatro años después —y con una red de 20 MINSA-CAPSI en construcción por $100,000,000— el pues to de Las Garzas solo atiende hasta las cinco de la tarde. La razón, explicó Vergara antes de su salida de la cartera de Salud, era la inseguridad a la que se exponía el personal. Sin embargo, la estación policial de la zona está a pocos metros del puesto de salud: solo hay que cruzar la carretera.
‘Hacer centros de salud no es negocio. Los millones están allá, en los grandes hospitales, estructuras que no resolverán los problemas de la gente. Mire si hay alguna publicidad que hable de la prevención de las enfermedades. Los del Gobierno hablan que han dado millones a la salud, pero vemos que tenemos una población enferma a consecuencia de este modelo’, comparte Díaz Mérida.
Los galenos recomiendan, como primer paso, que se eliminen los riesgos y así se garantizará el desarrollo humano sostenible prometido en las Metas del Milenio.
La prevención debe comenzarse con el suministro del agua potable, con la recolección de la basura, con el tratamiento de las aguas residuales, con programas de erradicación de mosquitos transmisores de enfermedades, con educación de las normas básicas de higiene y la buena alimentación.
El cirujano Julio Osorio relata que en los últimos 30 años se han desmantelado los programas de construcción de centros y subcentros de salud en las áreas de difícil acceso para contratar las giras médicas. ‘Esas giras son un negocio que solo cubre a las embarazadas y a los más mayores. Esto no resolverá el problema’.
Osorio concluye que cambiar al sistema preventivo por el curativo es muy fácil. ‘Los médicos generales deben resolver el 90% de los problemas de salud. Solo el 10% debería llegar al especialista. Pero esto no pasa. Es por eso que el especialista está hasta la coronilla de trabajo’.
Se consultó la opinión del ministro Javier Díaz, pero no contestó.
Busque mañana: Así contrata el MINSA a los médicos extranjeros.