El costo de la canasta básica enfrenta una presión dual: el incremento sostenido en los fletes por el alza de los combustibles y la irregularidad en los...
- 04/12/2010 01:00
COSTA DE MARFIL- Costa de Marfil, con dos presidentes investidos en el día de hoy, corre un serio riesgo de que se reanude la guerra civil, que dividió al país entre 2002 y 2007 y acabó de arruinar uno de los más prometedores estados de frica.
Esta tarde, Laurent Gbagbo, jefe del estado durante los diez últimos años, juró como presidente para un nuevo quinquenio ante Paul Yao Ndré, presidente del Consejo Constitucional, máxima instancia judicial que ayer viernes le proclamó vencedor de las elecciones del pasado 28 de noviembre .
En el acto, en el que estuvieron los mandos militares, tanto Gbagbo como NDré criticaron a la comunidad internacional, que ha reconocido, lo mismo que la oposición marfileña, que el vencedor en las elecciones fue su rival, Alassane Ouattara, y lo calificaron de "injerencia" en los asuntos internos de Costa de Marfil.
NDré, aliado y familiar de Gbagbo, no reconoció los resultados que el pasado jueves anunció la Comisión Electoral Independiente (CEI), que daban un 54 por ciento de votos a Ouattara y un 46 por ciento al actual gobernante.
El Consejo Constitucional anuló las votaciones en siete departamentos del norte del país, donde tenía amplia mayoría Ouattara, lo que propició un resultado, según NDré, de 51,5 por ciento de votos para Gbagbo y un 48,5 por ciento para Ouattara.
Horas más tarde, en un correo electrónico, uno de los principales colaboradores de Ouattara informó a Efe que este había sido investido hoy tras ganar los comicios presidenciales, según los resultados difundidos por la CEI y respaldado internacionalmente.