Cientos de familiares y amigos se congregaron en la explanada donde se celebró el Festival Nova, lugar de la mayor masacre dentro de la oleada de ataques...
- 10/10/2026 23:13
La incertidumbre por nuevos movimientos sísmicos puede generar ansiedad, ataques de pánico y estrés emocional. El psicólogo Edwin Solís recomienda informarse a través de fuentes oficiales, retomar progresivamente las actividades cotidianas y buscar ayuda profesional cuando el malestar interfiera en la vida diaria.
El factor sorpresa del sismo registrado el pasado viernes influyó en el comportamiento de la población entre el 9 y el 10 de octubre, en medio de la incertidumbre ante la posibilidad de nuevas réplicas. Así lo explicó a La Estrella de Panamá el psicólogo Edwin Solís, quien señaló que el movimiento telúrico tuvo un impacto emocional en los panameños y pudo mantener a muchos ciudadanos en estado de alerta.
La preocupación por la posibilidad de que se produzcan nuevos temblores, sumada al temor de regresar a viviendas que todavía no han sido evaluadas, puede intensificar las reacciones emocionales. Sin embargo, el especialista recordó que cada persona procesa este tipo de experiencias de manera diferente, según sus circunstancias personales, familiares y sociales.
“Cada persona lo procesa de manera diferente, según sus circunstancias personales, familiares y sociales. Esa incertidumbre puede desencadenar ansiedad, ataques de pánico y síntomas depresivos, especialmente en quienes ya atravesaban dificultades emocionales”, resumió Solís.
Ante la preocupación por posibles réplicas, el psicólogo recomendó consultar fuentes científicas y oficiales, seguir las indicaciones de las autoridades y evitar la difusión de información poco fiable. Contar con información verificada permite comprender mejor la situación y reducir la incertidumbre provocada por los rumores o los mensajes alarmistas.
Solís también consideró importante prestar atención a las reacciones emocionales durante las primeras 48 horas posteriores al acontecimiento y retomar progresivamente las actividades cotidianas, sin ignorar las consecuencias que la experiencia pueda tener sobre el bienestar emocional.
En este contexto, disponer de información técnica sobre el estado de los edificios también puede aportar tranquilidad a quienes sienten temor de regresar a sus viviendas. La incertidumbre sobre la seguridad de las estructuras puede prolongar la preocupación, especialmente entre las personas que experimentaron directamente el movimiento sísmico.
El especialista subrayó que experimentar miedo después de un acontecimiento de esta naturaleza es una reacción normal y necesaria, ya que permite identificar posibles peligros y adoptar medidas de precaución.
No obstante, advirtió sobre la importancia de reconocer cuándo el malestar emocional comienza a afectar la vida cotidiana. La ansiedad persistente, el estrés intenso o las dificultades para retomar las actividades habituales son señales ante las que conviene buscar ayuda profesional.
En medio de la incertidumbre por las réplicas, el acompañamiento emocional, la información confiable y el seguimiento de las recomendaciones de las autoridades son elementos importantes para afrontar las consecuencias psicológicas del sismo en Panamá.