El costo de la canasta básica enfrenta una presión dual: el incremento sostenido en los fletes por el alza de los combustibles y la irregularidad en los...
- 27/12/2010 01:00
PANAMÁ. Dieciocho días después de la tragedia que llenó de luto a la comunidad de San Felipe de Portobelo (Colón) y cuando todo parecía volver a la calma, las lluvias acompañadas de fuertes vientos azotaron ayer esta región del país. Desde la madrugada del sábado y domingo, volvieron a ser objeto de inundaciones y deslizamientos de tierra.
La acumulación de agua en uno de los cerros cercanos a esta población provocó un gran alud, el cual se deslizó hasta las ruinas de Santiago de la Gloria . Además cubrió de lodo el principal paso vehicular, dejando incomunicados a los pobladores por al menos unas cinco horas, según los reportes de las autoridades del sector.
Las ruinas también fueron afectadas por el fango que se acumuló en sus corrillos la primera semana de diciembre, dañando un proyecto de restauración con el que se buscaba dar una mejor vistosidad a la antigua estructura y promover la visita de extranjeros a este sitio histórico.
Carlos Chavarría, alcalde de Portobelo, dijo que se dirigía a María Chiquita para atender otra emergencia que se dio en la madrugada de ayer, cuando fue informado de los deslizamientos y se dirigió al lugar, donde se percató de que la entrada del pueblo estaba bloqueada por tierra y árboles.
El alcalde informó que a lo largo de la carretera se pudo observar que se obstruyó el cauce de una quebrada en playa La Angosta, además hubo desmoronamientos en el área de Can Can, cerca del sector de María Soto, donde también se dio otro deslave pero de menor magnitud. De igual forma, el río de Punta Gorda se desbordó a causa del aguacero.
Por su parte, el gobernador de Colón, Pedro Ríos, se mostró preocupado por la situación, debido a que aún hay familias que residen en áreas vulnerables a deslizamientos en el pueblo de San Felipe de Portobelo.
Según Jaime Ospino, del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), en el área de María Chiquita se vieron afectadas por las inundaciones unas 16 viviendas, en las que hubo voladuras de techo.
En Portobelo, el pasado 8 de diciembre, los devastadores deslizamientos cobraron la vida de ocho personas (incluidos cuatro de la familia Zapata Kennion); y ayer (un día después de la Navidad) otra vez la inclemencia del tiempo dejó malas huellas. /Con información y fotos de Ana Bolena Ayarza y Oscar Sánchez.