“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
- 29/09/2009 02:00
CHIRIQUÍ. Unos 2 mil 800 trabajadores de quienes dependen aproximadamente unas 15 mil persona están incómodos, por el conflicto sobre el manejo de las 12 fincas de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (Coosemupar).
Según los trabajadores las pasadas administraciones entre los interventores, los gobiernos y el sindicato han llevado a la quiebra a una de las principales fuentes de ingresos, señalaron ayer los baruenses.
Para los trabajadores bananeros la situación que ellos confrontan es muy crítica, porque han llegado al grado de que sus hijos no pueden acudir a las escuelas, colegios o la universidad porque no hay dinero para los pasajes y si desayunan no almuerzan ni cena.
Una de las esperanzas de los trabajadores entre mujeres y varones es que la cooperativa se pueda reactivar y seguir adelante y que pronto una empresa se encargue en la expoliación de la actividad bananera.
Indicaron que en este problema hay intereses de por medio de personas con mucho dinero y de poder, que están detrás metiendo candela deseando que Coosemupar quiebre totalmente para entrar y quedarse con las tierras.
Giacomo Tamburrelli, director del Fondo de Inversión Social (FIS), quien llevó mensajes del Gobierno Central a los baruenses, afirmó que por muchos años han surgido grupos, sindicatos que no han logrado nada, y que son una minoría.
Tamburrelli, dijo que en manos de los trabajadores y la gente de las fincas bananeras está la decisión de lo que quieren para Coosemupar, que no se dejen guiar por cabezas calientes de un pequeño grupo en donde tienen 60 días para decidir.
Señaló que el sindicato ya está afuera, no funcionó en 15 y 20 años de historia que se va esperar, eso está comprobado que no han funcionado. Sugiere que Coosemupar se le brinde el apoyo como cooperativa y todos los trabajadores exijan su espacio como verdaderos dueños o permitir que una transnacional administre y genere empleos e ingresos para los porteños.