Oswaldo Fernández: ‘Detener justos por pecadores no soluciona la inseguridad’

  • 12/07/2026 00:00
Canchas deportivas sin seguimiento de sus programas, e inversión en programas culturales es lo que se requiere antes de reprimir, afirma el exdirector de la Policía Nacional

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Imponer un “plan de fuerza mayor”, “aumentar la cantidad de efectivos en las calles” o “sobrepoblar las cárceles”, como describió el mandatario José Raúl Mulino parte de la estrategia de su gobierno para recuperar la seguridad, el pasado 1 de julio, es insuficiente si no se trabaja en la prevención.

Así lo dejó claro Oswaldo Fernández, abogado y docente que se desempeñó como director de la Policía Nacional (PN) entre 1991 y 1995, y también lideró la extinta Policía Técnica Judicial (PTJ).

Para el jurista Fernández, quien fue magistrado del Segundo Distrito Judicial Civil y Penal, es vital tratar la descomposición social con prevención y resocialización. Solo así se revertirá la tendencia al alza de los 251 homicidios, 2,021 robos y 7,036 hurtos de enero a mayo 2026, según las cifras más recientes del Ministerio Público.

No obstante, mientras que esta semana el gobierno adquirió un crédito suplementario por unos $16 millones para fortalecer la capacidad operativa de la PN, después de la mayor fuga carcelaria registrada, los presupuestos de inversión social se recortaron.

Entre 2026 y 2025, siete instituciones que atienden necesidades sociales: los ministerios de Desarrollo Social, Vivienda y Ordenamiento Territorial y Salud , y los institutos de capacitación y recursos humanos, así como las secretarías de Discapacidad, y de la Niñez, Adolescencia y Familia, vieron recortados sus fondos en conjunto, en más de $200 millones, lo que, aunado al desempleo, deja un panorama desalentador en el asunto que le está robando el sueño a los ciudadanos.

¿Cómo describe la seguridad que vivimos?

En la medida que el tiempo va pasando, la criminalidad se va haciendo más sofisticada, va adquiriendo nuevas formas de trabajar distintas a las anteriores. Se mantiene esa criminalidad tradicional, el raterismo, el hurto. Sin embargo, yo creo que es un momento en que la sociedad panameña en su conjunto tiene que hacer un alto, una reflexión, ver dónde estamos y para dónde vamos, cuál es la sociedad que queremos porque tenemos un gran desgaste social. Se han perdido muchos valores familiares, sociales e individuales y esa pérdida de valores nos lleva a que las situaciones se nos salgan de las manos.

¿A qué se refiere?

Especialistas han dicho que nuestra sociedad se caracteriza por una fuerte polarización de los ingresos económicos y una desigual distribución de la riqueza que trae una desigualdad económica muy fuerte y que nos lleva a que esos sectores que le llamamos marginados -que no me gusta ese término- puedan ser rescatados por la propia sociedad, no es solo un tema de gobierno, es de todos.

Hay un incremento en las cifras de homicidios, hurtos y robos. El presidente Mulino dijo que junto a Colombia retomarán las fumigaciones de coca y atribuyó al narcotráfico la violencia en nuestras calles. ¿Es ese el problema realmente?

Es parte del problema y una parte muy grande. Obviamente el narcotráfico permea a la sociedad desde el punto de vista financiero, pero vuelvo y repito, la descomposición social también hay que tratarla. Nosotros no podemos señalar un solo factor. Yo siempre he dicho que tenemos que retomar la prevención y la resocialización.

¿Cómo se retoma la prevención?

Haciendo programas, lo más difícil es la prevención, después, de intermedio la resocialización y lo más fácil la represión, porque usted mete a 100 personas a la cárcel: 60 son culpables, 40 son inocentes y sacó 60 de circulación. La resocialización es la más difícil y la que exige más recursos y más intensidad. Tenemos que rescatar el deporte, no puede ser que se hagan canchas de fútbol, de básquetbol, fulbito, o de lo que sea, y ahí mismo se venda la droga como vemos en las películas de Estados Unidos (EEUU), y se lo comenté una vez al ministro de seguridad, Frank Ábrego, que estábamos copiando patrones, o que después de un juego de fútbol lo que el niño ve es una tomadera y la gente peleando. Se requiere deporte, cultura, educación.

¿Quiere decir que en estos momentos no se aprecia esa prevención?

Pienso que no. Mire, hay muchas canchas deportivas muy bonitas en todo el país, pero no hay seguimiento, desde ahí comenzamos a tener algunas fallas, algunos desequilibrios, como el muchacho que sabe de física cuántica, pero que no sabe de cultura general o lo que pasa en el mundo.

Usted reafirma que hay una parte importante de la inseguridad que se origina con el narcotráfico ¿no se acabaría legalizando la cocaína?

No estoy de acuerdo con eso, pero vamos a decir, hipotéticamente, que legalicemos la cocaína entonces buscan otra droga. El ser humano es así, busca una emoción más grande y vendrán otras cosas que la reemplazarán.

Si fuera solo narcotráfico, ¿cómo se explica el repunte de hurtos y robos en los barrios?

Lo que te dije que no hemos invertido en prevención, no hemos rescatado a esos muchachos [...] ¿qué es lo que van a hacer? Abrir un carro, sacarle los equipos, llevarse un tanque de gas, una manguera, pero eso puede llevar hasta a un homicidio, porque si sale el dueño con un arma puede disparar o el muchacho ataca la persona. Otro tema también es el aspecto financiero y social, la vida cada vez se hace más cara.

La actual administración ha reducido en más de $200 millones los presupuestos de al menos siete instituciones que protegen el tejido social y la inversión pública cayó en 25%. ¿Qué se está ofreciendo a la ciudadanía?

Bueno, no conocía este dato...hay que ver en qué tema se recortó...

La inversión

Vuelvo y repito, educación, cultura y el deporte, [son fundamentales] esto último debe ser concebido como ministerio para rescatar a la gente, tener buenos deportistas y que Panamá se destaque. Tenemos un enorme recurso humano que se pierde en este país.

Mary Triny Zea entrevista a Oswaldo Fernández en los estudios de La Estrella de Panamá.

El mandatario dijo “prefiero que me acusen de sobrepoblar las cárceles a que los pandilleros sigan extorsionando, matando y robando.” Se parece al modelo salvadoreño del presidente Bukele. ¿Qué opinión le merece?

Respeto lo que está haciendo su presidente, respeto a su sociedad, pero como abogado no lo puedo compartir, obviamente. Deteniendo justos por pecadores no es la solución, al contrario, los justos se van a volver pecadores, la gente va a salir con resentimiento de allí adentro. Se debe actuar de acuerdo con lo que se dé en el momento, condenarlo rápido, hacer la segregación en los centros penitenciarios de quién está preventivo, quién está condenado, qué tipo de delito cometió, el grado de peligrosidad del individuo, eso aquí no se hace.

¿Reactivar la isla de Coiba como penal es la solución?

Esa fue la solución temporal que encontraron, pero no final. Temporal, mientras se construye en algún lugar una cárcel con todas las condiciones necesarias. También tenemos que ver otros modelos[...] Entonces, en los centros penitenciarios al individuo que tiene alta peligrosidad que se le tenga encerrado en una celda de máxima seguridad, pero el individuo que es inocente y que está siendo investigado, pero se le decretó una detención preventiva, que tenga otro trato. No puedes coger como el pescador, tirar una atarraya y meter a todo el mundo en la misma jaula... y no todo el tema de seguridad debe encajarse en los organismos de seguridad, hay un factor importante: nosotros los ciudadanos.

¿De qué manera?

Tenemos que poner nuestro granito de arena, tenemos que limpiar calles, la gente que hace trabajo voluntario, anónimos que donan su tiempo, centros deportivos y culturales también juegan un papel importante.

Con una cifra de desempleo de dos dígitos y una menor inversión social, según los datos del presupuesto de la nación ¿qué futuro se vislumbra a corto plazo?

Esa cifra de desempleo va incrementándose un poco más, la suerte es que tenemos el dólar como moneda porque si no estaríamos peor. Esa cifra incrementa ese tipo de delito contra el patrimonio, el delito que le llaman ‘de poca monta’, pero cuando tú vas sumando no es de tan poca monta nada. Esos que se meten en la residencia, se roban cosas que aparentemente no tienen mayor valor pero abren los carros, se llevan el equipo de sonido, se llevan una tablet, una laptop si la encuentran, se llevan el tanque de gas, se llevan esto, responde a ese desempleo y puede aumentar. Para cerrar, te digo, este no es un problema de un gobierno, ni de la Policía Nacional, es un problema de todos, y creo que lo que podría hacer el presidente u otro gobierno que venga es involucrar a todos los sectores de la sociedad y buscar cómo enderezar y cómo cada uno participa.

Eso se hizo, para elaborar un plan de seguridad 2017-2030, participó buena parte de la ciudadanía, organizaciones y profesionales y al día de hoy no se aplica la estrategia

Habría que sacarla, reformularla y actualizarla porque esto no es que se haga un plan y que sea permanente, se va actualizando de acuerdo con la dinámica de la criminalidad y la dinámica social. Acuérdate, los grupos criminales van por delante de los estamentos de seguridad, ellos no tienen que pasar por presupuesto o una contraloría para que le permitan comprar las cosas, no tienen que declarar ingresos. Son los que pegan el golpe primero, no lo capturas porque van a robar, esa no es la dinámica, haces la investigación después que ocurrió el delito, siempre llevan una ventaja.

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