El mandatario le recordó a los agentes que no solo enfrentarán el delito en sus distintas formas, sino la tentación del delito al tratar con los delincuentes,...
- 22/04/2012 02:00
PANAMÁ. El proceso de integración de Centroamérica cuenta con una larga historia cuyos orígenes formales se encuentran en la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA) que fue fundada en 1962, sin la participación de Panamá. En 1991, la ODECA deja de existir para darle paso al Sistema de Integración Centroamericano (SICA), que es un complejo sistema que impulsa y administra la integración política, social, judicial, económica y comercial, contando con una tupida trama de organismos, entidades, mecanismos, acuerdos y tratados.
No es poco lo que se ha logrado en este medio siglo de integración, aunque muchos afirman que el proceso está sesgado al comercio. La región ha logrado construir una zona de libre comercio que incluye a todos los países miembros, con la excepción de Belice, por ser participante pleno del CARICOM, y del comercio entre Panamá y República Dominicana, quienes administran su relación con un acuerdo de alcance parcial.
EL COMERCIO EN LA REGIÓN
El comercio intracentroamericano superó los $ 6,000 millones en 2011 constituyéndose Centroamérica en su segundo socio comercial, solo detrás de los Estados Unidos, demostrando la importancia que tiene en la subregión. Para Panamá los países centroamericanos constituyen su tercer mercado.
Centroamérica avanza en la constitución de una unión aduanera estimulada por la existencia del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea. Este acuerdo es la primera experiencia de una negociación que procura establecer una zona de libre comercio entre dos grupos de países. La Unión Europea tiene perfeccionada su unión aduanera, mientras que Centroamérica está en ese proceso con la característica, que ha sido usual en el proceso, de que los países se someten a las disciplinas correspondientes a distintas velocidades. Panamá tiene que cumplir previamente con su adhesión al subsistema de integración económica centroamericano (SIECA), por lo que en este momento se encuentra realizando las negociaciones pertinentes.
CUELLOS DE BOTELLA
A pesar de lo anterior, la integración centroamericana no logra alcanzar su potencial porque aunque se cuenta con un amplio arsenal jurídico y político se adolece de una infraestructura física adecuada que facilite el contacto entre los centroamericanos y sus producciones. En otras palabras, el comercio intracentroamericano no cuenta con condiciones óptimas para su realización. Esta realidad hace que el intercambio entre nosotros sea ineficiente. Organismos internacionales estiman que los costos logísticos representan alrededor del 10% del PIB en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En contraste, estos costos ascienden hasta el 40% del PIB en América Latina y el Caribe, por lo que estamos mejor integrados en la teoría que en la práctica.
Experiencias en otras partes del mundo indican que la integración fue más exitosa cuando existe una gran conectividad física entre los países miembros. En el caso centroamericano casi la totalidad del comercio de la subregión se efectúa por carretera, y un remanente marginal vía aérea. Sorprendentemente, no existen intercambios marítimos. Esto constituye una contradicción difícil de entender, si tomamos en cuenta que en la región está situada una de las vías marítimas más relevantes del mundo con un sistema portuario bioceánico único. Lo anterior se refiere obviamente al Canal de Panamá y a los puertos aledaños.
INFRAESTRUCTURA PARA LA EFICIENCIA
Los gobiernos de Centroamérica han comprendido la importancia de la conectividad física en el contexto amplio de la integración subregional y su preocupación al respecto ha quedado plasmada en múltiples declaraciones presidenciales, por lo menos desde el año 2005. Así mismo, el Proyecto Mesoamérica (PM), substituto del Plan Puebla Panamá, es el esfuerzo más coordinado que existe para avanzar en la construcción de infraestructura que tenga impacto en la integración física subrregional. A pesar de que el PM incluye a México y a Colombia, los proyectos que se están realizando tienen sus efectos principales en el istmo centroamericano. El PM tiene múltiples proyectos pero para los propósitos de este artículo, solo se describen los proyectos de los ejes de transporte, telecomunicaciones y energía. Hay que mencionar que estos proyectos, aparte del de las obras civiles, requieren de la creación y homologación de normativas jurídicas, técnicas y administrativas. La correcta aplicación de este aparato normativo es lo que permitirá la eficiente operación y aprovechamiento de las infraestructuras.
Respecto al transporte, el macroobjetivo a lograr es un sistema multimodal eficiente que permita que la región consolide su mercado y que se inserte en los mercados internacionales de óptimamente. Para lo anterior se proyecta la construcción de más de 13,000 kms de carreteras, siendo las principales: un corredor por el Océano Pacífico y otro por el mar Caribe. Estos corredores serían conectados por diversas carreteras interoceánicas. Evidentemente se ha avanzado mucho más en el corredor del Pacífico. Otro elemento de la estrategia pretende desarrollar las condiciones adecuadas para el Transporte Marítimo de Corta Distancia (cabotaje regional), lo cual necesita modernizar el ordenamiento jurídico que rige la navegación y homologar la normatividad marítima. Además es menester establecer la inversión que se requiere para infraestructura de puertos y determinar cuáles serían las posibles rutas.
Existe un proyecto coordinado por la Autoridad Marítima de Panamá y financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo para estos fines. Otras ideas que se han planteado en diversos foros en la subregión que tienen el objetivo de mejorar la integración física: Sistema Ferroviario Mesoamericano y la declaración de los vuelos intracentroamericanos como vuelos locales. En energía, es conocido el Sistema de Interconexión Eléctrica para los Países de América Central (SIEPAC) que es una línea de transmisión eléctrica que corre desde Panamá hasta Guatemala que debe servir para consolidar el mercado eléctrico regional. El Siepac debe ser complementado con interconexiones entre Guatemala y México, y entre Panamá y Colombia.
HACIA UNA AUTOPISTA DE LA INFORMACIÓN
Las telecomunicaciones de la región serán optimizadas por la Autopista Mesoamericana de la Información (AMI), que consiste en la instalación, paralela al SIEPAC, de cable de fibra óptica. Para el 2013 se espera que el SIEPAC y la AMI estén operando a plenitud. En telecomunicaciones también se está haciendo el estudio para integrar los servicios de roaming y larga distancia con el fin de abaratar las tarifas.
Esta somera descripción muestra que existe un esfuerzo por integrar físicamente a Centroamérica. Para Panamá lo más importante es que en la medida que su integración jurídica con Centroamérica se profundice, su rol como articulador de la integración física debe ser preponderante. Muchos de los problemas logísticos de la subregión pueden ser superados si se aprovecha la plataforma instalada en Panamá. Hay grandes oportunidades para los centroamericanos y para nosotros, avancemos.