Irene Orillac de Simone, presidenta de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), analiza el impacto de las tasas de interés en el acceso a la vivienda,...
- 05/12/2010 01:00
PANAMÁ. Para Jaime Porcell, las peleas que surgen entre los diferentes partidos políticos son solo la punta de un iceberg.
El también investigador de mercados dijo que en nuestra sociedad prevalece la cultura de la intolerancia.
‘El problema va más allá de los políticos. Es inadmisible como se enfrascan en discusiones que rayan en la ofensa personal, denigrando al adversario, en lugar de impulsar un debate más profundo sobre los temas que giran en torno al acontecer nacional. Así se vive una democracia participativa’.
Porcell indicó que cuando los ciudadanos observan a los políticos enfrascarse en los diferentes medios de comunicación de social entre dimes y diretes, están enviando un mal mensaje a la ciudadanía.
A su vez, dijo que existen partidos que no permiten las disidencias porque al parecer están diseñados para el autoritarismo, situación que es preocupante porque en una democracia participativa siempre habrá opiniones contrarias.
A esto se añade el egoísmo imperante, que muchas veces ciega y les impide mirar la situación desde un punto de vista más humanista.
Sugirió que los partidos políticos de Panamá tienen que evolucionar porque, de no ser así, la imagen de cada uno seguirá deteriorándose.
Porcell concluyó que al final del camino, los copartidarios que se adversan quedan como los gallotes ‘en el día se pelean y en la noche duermen juntos’.