Ciencia en manos de jóvenes investigadores

  • 17/04/2026 00:00
La Senacyt reconoció recientemente a 43 jóvenes investigadores de Panamá por la conclusión exitosa de sus proyectos científicos como parte del Programa de Nuevos Investigadores e Innovadores.

¿Qué investigaciones realizan los jóvenes científicos de Panamá? Estudian, por ejemplo, el uso de fibras recicladas para mejorar las propiedades del concreto empleado en pavimentos, mosquitos que pueden ayudar como “depredadores” de los mosquitos con propagan enfermedades o las especies de animales vertebrados que interactúan en lo alto de los árboles en Darién.

Los proyectos de los jóvenes científicos se enmarcan dentro de diversas áreas estratégicas para el país, como ciencias de la salud, ciencias básicas y matemáticas, ingeniería y ciencias tecnológicas, medio ambiente y cambio climático, ciencias agrícolas, recursos hídricos, y educación e Industria 4.0, según se destacó en el reciente acto de reconocimiento a 43 jóvenes y sus tutores científicos por la culminación exitosa de 39 proyectos de investigación como parte del Programa de Nuevos Investigadores e Innovadores de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt).

Plásticos y pavimento

La ingeniera Melany Cortés Quintero, de la Universidad Tecnológica de Panamá, ejecutó un estudio que evaluó el uso de fibras poliméricas recicladas para mejorar las propiedades del concreto empleado en pavimentos, analizando su comportamiento a flexión y compresión con y sin fibras poliméricas.

Los resultados obtenidos indicaron que la fibra PET ondulada incrementó la resistencia a la flexión en 11.88%, seguida por el hilo de polipropileno (10.74%) y la fibra PET lisa (5.01%), sin afectar la resistencia a compresión. En contraste, las fibras de tetra pak reducen significativamente la resistencia mecánica.

Además, el uso de PET ondulado permitió reducir el espesor del pavimento en un 12,90%, optimizando el diseño y los costes.

El estudio concluyó que las fibras PET onduladas recicladas se presentan como una alternativa eficaz y sostenible para mejorar el desempeño del concreto usado en pavimentos.

La metodología de la investigación incluyó la selección de 12 tipos de fibras poliméricas recicladas disponibles en Panamá.

Mosquitos depredadores

Otro proyecto fue reconocido “Interacciones depredador-presa: Conducta de oviposición de Toxorhynchites sp., Aedes aegypti y Aedes albopictus”, de Richard Bennett, investigador en el campo de la entomología médica del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología.

El estudio se centró en los mosquitos del género Toxorhynchites (Díptera: Culicidae) que han sido considerados como potenciales agentes de control biológico de mosquitos vectores de patógenos debido a que en su etapa adulta no se alimentan de sangre y en su etapa larval, actúan como voraces depredadores de larvas de otros mosquitos.

Para que estos organismos puedan ser una alternativa sostenible en el control de mosquitos vectores, es necesario estudiar en detalle aspectos de su taxonomía, biología y ecología. “Con el objetivo de elucidar estos aspectos en Panamá, se realizó un muestreo intensivo a lo largo del país, utilizando el cual se capturaron y criaron hasta la etapa adulta más de 100 larvas. A partir de caracteres morfológicos de los adultos, se determinó la presencia de cuatro especies distintas. Asimismo, se logró extraer y amplificar ADN de más de 90 ejemplares, el cual fue secuenciado para corroborar su posición taxonómica mediante evidencia molecular”, detalla el resumen de resultados de Bennett.

Estos resultados del proyecto, se añaden, constituyen una base sólida para futuros estudios del género Toxorhynchites, especialmente en Panamá, donde hasta ahora no existían análisis moleculares que respaldaran la taxonomía del grupo.

Cámaras en lo alto

En tanto, la bióloga Carolina Mitre estudió el estado de las poblaciones de vertebrados terrestres y arbóreos, mediante el uso de cámaras trampa en la Reserva Natural Privada Cerro Chucantí, en Darién.

Este estudio se enfocó en mamíferos y aves, a través de cámaras trampa instaladas en el dosel y el sotobosque de Chucantí, un importante refugio de biodiversidad, caracterizado por su alta riqueza de especies, endemismo y hábitats únicos.

Empleando 40 cámaras trampa, estratégicamente distribuidas, se identificaron 68 especies de vertebrados en la reserva, incluyendo 40 especies de mamíferos y 28 especies de aves, que se distribuyen entre los diferentes estratos del bosque. Entre los hallazgos, destaca la presencia de especies amenazadas como el jaguar y el mono araña negro del Darién, lo cual subraya la relevancia de la reserva para la conservación de especies en riesgo de extinción.

Los resultados de este estudio proporcionan una base sólida para el diseño de estrategias de conservación adaptadas a las características de Cerro Chucantí y subrayan la importancia de establecer corredores ecológicos que conecten esta reserva con áreas boscosas a su alrededor, destaca el resumen del proyecto.

“Estudio hidrogeoquímico de la calidad de las aguas subterráneas para consumo humano en San Juan de Dios, Pajonal y Caballero de Coclé”, “Diseño para fabricación aditiva como estrategia para lograr construcciones sostenibles y resilientes”, “Evaluación del efecto de métodos alternos de secado sobre las cualidades sensoriales de café árabe”, “Evaluación de los niveles de Adipoquinasrelacionadas a Síndrome Metabólico (patología resultante de la asociación entre insulinorresistencia, hipertensión arterial, dislipidemia y obesidad visceral) en población panameña de 18 a 59 años” y “Subtipificación de cepas de Salmonella sppresistentes a antibióticos aislados en carnes de pollo y res comercializados en David, Chiriquí”, fueron otros estudios reconocidos.

“Estos proyectos de investigación representan dos años de esfuerzo, innovación y dedicación por parte de la comunidad de nuevos investigadores de Panamá y se perfilan como avances significativos y soluciones concretas en áreas de alto impacto nacional; los proyectos presentados abarcan una amplia gama de áreas estratégicas prioritarias para el desarrollo nacional, lo que evidencia la sólida vocación científica del talento joven panameño y su capacidad para generar soluciones basadas en investigación frente a los desafíos reales del país”, destacó el Dr. Eduardo Ortega Barría, secretario nacional de ciencia, tecnología e innovación.

De los 43 jóvenes investigadores reconocidos, 27 fueron mujeres y 16 hombres; y la mayor parte de los proyectos fueron desarrollados en la provincia de Panamá (24), seguido de Chiriquí (8), Coclé (2), Darién (2), Panamá Oeste (1), Veraguas (1) y la región central del país (1).

El principal objetivo de la Convocatoria de Nuevos Investigadores e Innovadores de la Senacyt es incentivar la investigación e innovación a nivel universitario con la guía de un tutor científico, buscando desarrollar profesionales con las capacidades adecuadas para enfrentar desafíos en su campo de estudio y, de esa manera, fortalecer la producción académica y científica del país.

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