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- 10/09/2026 00:00
La salud cardiovascular exige cada vez más una visión integral. El envejecimiento, la inflamación y la coexistencia de enfermedades crónicas están abriendo nuevas conversaciones sobre cómo identificar y comprender el riesgo cardiovascular. Este será uno de los temas que se abordarán en el Conversatorio ‘Tendencias Cardiovasculares 2030’.
Hablar de salud cardiovascular suele llevarnos inmediatamente a factores de riesgo conocidos como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo o la obesidad. Sin embargo, la evolución de la medicina y el análisis de nueva evidencia científica están ampliando progresivamente esta mirada.
Hoy, la conversación empieza a incorporar otros elementos relacionados con el estado general de salud de una persona, especialmente en una población que envejece y que, con mayor frecuencia, convive con múltiples enfermedades crónicas.
Uno de estos temas es el herpes zóster, una enfermedad causada por la reactivación del virus varicela-zóster, que permanece en el organismo después de una infección previa por varicela. Aunque tradicionalmente se ha abordado desde la perspectiva de sus manifestaciones neurológicas y dermatológicas, en los últimos años ha despertado interés por su posible relación con otros eventos de salud, incluidos los cardiovasculares.
El herpes zóster puede presentarse con mayor frecuencia a medida que avanza la edad y en personas cuyo sistema inmunitario se encuentra comprometido o debilitado. Su aparición representa, por tanto, una expresión de procesos asociados con el envejecimiento y con cambios en la respuesta inmunológica.
Esta realidad ha llevado a la comunidad científica a estudiar qué ocurre en el organismo durante y después de un episodio de herpes zóster y si la respuesta inflamatoria asociada a la infección podría tener implicaciones más amplias.
La evidencia disponible ha encontrado asociaciones entre el herpes zóster y un mayor riesgo de determinados eventos cardiovasculares, aunque esto no significa que la enfermedad sea, por sí misma, una causa directa de estos eventos. Se trata de un campo que continúa siendo estudiado y que plantea preguntas relevantes sobre la interacción entre infección, inflamación, edad y enfermedades crónicas.
Precisamente allí surge una conversación que trasciende una enfermedad específica: ¿cómo estamos entendiendo actualmente el riesgo cardiovascular?
Para el Dr. Daniel R. Pichel, este tipo de evidencia invita a ampliar la perspectiva con la que se analiza la salud de los pacientes adultos.
“El herpes zóster es un ejemplo de cómo ciertas enfermedades pueden abrir nuevas conversaciones sobre la salud cardiovascular. A medida que comprendemos mejor la interacción entre envejecimiento, inflamación y enfermedades crónicas, surge la oportunidad de ampliar nuestra mirada sobre el riesgo y profundizar en una comprensión más integral de la salud de nuestros pacientes.”
La reflexión cobra especial relevancia en un contexto en el que las personas viven más años, pero también presentan una mayor prevalencia de condiciones crónicas. Un mismo paciente puede convivir con hipertensión, diabetes, alteraciones del colesterol, enfermedad renal, obesidad u otras condiciones que interactúan entre sí y modifican su perfil de riesgo.
Por ello, la prevención cardiovascular ya no puede limitarse únicamente a identificar un factor de riesgo de manera aislada. El desafío está en comprender al paciente como un todo, identificar oportunidades de prevención y actuar antes de que aparezcan complicaciones.
La discusión sobre el herpes zóster forma parte de una conversación mucho más amplia sobre el futuro de la medicina preventiva. La pregunta ya no es únicamente cómo tratar una enfermedad cuando aparece, sino cómo identificar señales de riesgo con mayor anticipación y cómo utilizar el conocimiento científico disponible para tomar mejores decisiones.
En este escenario, conceptos como inflamación, envejecimiento, inmunidad, enfermedades crónicas y prevención comienzan a ocupar un espacio cada vez más relevante dentro de la conversación cardiovascular.
Será precisamente este enfoque multidisciplinario el que estará presente en el Conversatorio “Tendencias Cardiovasculares 2030”, que se realizará el próximo jueves 17 de septiembre, a las 8:00 a.m., en el Salón Horacio Alfaro de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP).
El encuentro reunirá a profesionales y representantes del sector salud para analizar “Innovación, prevención y nuevas estrategias para reducir el riesgo cardiovascular”, poniendo sobre la mesa los cambios que están transformando la manera de comprender, prevenir y atender las enfermedades cardiovasculares.
Porque hablar del corazón en 2030 implica también mirar más allá del corazón: hacia el envejecimiento, la prevención, la innovación y una comprensión cada vez más integral de la salud.
Sé parte de la conversación sobre el futuro de la salud cardiovascular en Panamá.Escanea el código QR para registrarte y acompañarnos este 17 de septiembre en el Conversatorio ‘Tendencias Cardiovasculares 2030’.