El artista de las nubes: La obra de Nizô Yamamoto en el cine 'anime' japonés

Actualizado
  • 24/08/2023 00:00
Creado
  • 24/08/2023 00:00
El director de arte de cintas como 'La princesa Mononoke' falleció el pasado sábado, dejando un legado de trazos inolvidables y una vida dedicada al arte, el cine y la cultura de Japón
Nizô Yamamoto fue uno de los artistas y paisajistas más reconocidos del cine animado japonés.

En 1953 nació Nizô Yamamoto, un joven de la ciudad Fukue-shi en Nagasaki, quien se convirtió en uno de los artistas de paisaje y uno de los directores de arte más famosos en el cine de anime japonés. Yamamoto destacó por sus trazos delicados y uso de la acuarela para la creación de sus fondos únicos y mágicos en cintas como La princesa Mononoke, La tumba de las luciérnagas, y otras bajo la producción de Studio Ghibli, donde se desarrolló como paisajista y director de arte desde 1985.

Yamamoto falleció el pasado sábado 19 de agosto a los 70 años, en su casa de la prefectura de Saitama, al norte de Tokio, tras varios años de lucha contra el cáncer de estómago, según anunció este lunes su hijo mayor, Takao Yamamoto, en un comunicado a través de las redes sociales. El director de arte fue uno de los artistas que impulsó un nuevo estilo en la cinematografía japonesa del anime, dejando su propia huella en todas las cintas en las que participaba, desde Attack on tomorrow (1977) y Future Boy Conan (1978), siendo sus primeros trabajos en cine cuando aún era un estudiante de arquitectura y diseño en la Escuela Superior de Diseño de Tokio.

Tal fue su inmersión en el cine, que llegó a trabajar con los directores Hayao Miyazaki e Isao Takahata desde sus pinitos. Con Miyazaki trabajó en Future Boy Conan como parte del departamento de arte para Nippon Animation, y luego pasó por la icónica productora Toei Animation hasta llegar a formar parte de la reconocida Telecom Animation Film, donde se encargó de los fondos de la película El castillo de Cagliostro (Lupin III: Kariosutoro no shiro, 1979).

Su carrera de más de 40 años le valió más de 100 obras y un museo de arte en Goto.

Después de que Miyazaki y Takahata fundaran Studio Ghibli con el productor Toshio Suzuki, los talentos de Yamamoto se incorporaron a películas mundialmente admiradas: como director de arte en Laputa: Castle in the Sky, La tumba de las luciérnagas y La princesa Mononoke; también fue paisajista en Only Yesterday, Whisper of the Corazón y El viaje de Chihiro.

Los numerosos créditos de Yamamoto también incluyen proyectos dirigidos por leyendas del anime como Satoshi Kon (Perfect Blue, 1997), Mamoru Hosoda (La chica que saltó a través del tiempo, 2005) y Makoto Shinkai (Yamamoto pintó el Santuario del Tiempo para El tiempo contigo, 2019). Trabajó con Takahata en la serie animada de Ana de las Tejas Verdes (1979) y con Masami Hata en Little Nemo - Adventures in Slumberland (1989).

El legado de Yamamoto
Su estilo se destacó por retratar la naturaleza japonesa de forma suave y realista con toques místicos.

Su legado fue más allá de su pintura, creando su propia técnica conocida como “nubes Nizô” (Nizo-Gumo, en japonés), que se cimentó desde 1985 hasta 2019 con su participación en El tiempo contigo. Sus nubes se destacan por ser pintadas en grandes paisajes realistas y con cierto toque de fantasía, con diversas formaciones en las nubes tan blancas como esponjosas que asemejan un movimiento continuo de las mismas, mezclándose con el movimiento de los personajes en primer plano.

En paisajes de cintas como La princesa Mononoke se puede ver su trabajo en los fondos de delicados pastos, montañas y valles de diversos verdes y amarillos, así como cielos azules con sus características nubes Nizô, detalladas con juegos de luces y sombras que hacen destacar sus tamaños y apuntan de forma realista sus posiciones en el cielo y climas específicos.

Su influencia en el cine anime japonés ha dejado un estilo icónico en casi todas las producciones de Studio Ghibli, posicionándolo como una de las figuras de la industria cinematográfica más reconocidas del país e internacionalmente. Como un acto honorífico a su legado, en 2018 se estableció en las islas de Goto un museo dedicado a su obra, vida y legado, llamado Clouds Over Goto: Nizo Yamamoto Art Museum que hasta hoy se mantiene abierto a visitas guiadas y donde se mantienen numerosos materiales inéditos de sus fondos utilizados en más de 100 producciones televisivas y de cine que hizo a lo largo de 40 años de carrera.

Yamamoto comenzó su carrera junto a Hayao Miyazaki y trabajó en el Studio Ghibli desde 1985.

En enero de 2021 finalizó uno de sus últimos trabajos llamado Cien vistas de Goto, donde a través de pinturas en su característica técnica, retrató paisajes y monumentos de su ciudad natal. “Cuando me acerqué a la segunda mitad de mis 50 años, miré hacia atrás a mi pasado. Reflexioné sobre mi familia y mis raíces. Y entonces me di cuenta: “No sé nada de mi ciudad natal...”. Cuando era niño, sólo conocía a Goto al alcance de una bicicleta. De hecho, no quería hacerme cargo del negocio agrícola, así que dejé Goto. Me sentí arrepentido y culpable. Después de eso recorrí varios lugares, cámara en mano”, dijo el artista en un comunicado oficial en la página web de su museo de arte.

Asimismo, dejó en su nombre el Art Studio Kaieshia, que fundó y dirigió como parte de su independización de Studio Ghibli tras la culminación de su trabajo en El viaje de Chihiro (2001), cinta que obtuvo el Óscar a mejor película de animación en 2002. En diversas entrevistas a medios internacionales durante su carrera, Yamamoto indicó que la rapidez en el dibujo fue “la clave” para lograr plasmar la naturaleza japonesa en sus paisajes animados.

“Nunca me demoro más de tres días en una pieza, dependiendo de su complejidad. A veces puedo hacer hasta tres piezas en un día”, comentó Yamamoto en una entrevista, “para no desgastarnos hay que pensar en el sentido de economía. Por eso he desarrollado técnicas que me permiten ser rápido y llenar todo el espacio del piso en un día”.

Creó su propia técnica reconocida como “nubes Nizô” que se mantiene famosa hasta hoy.

Hasta unos días antes de su muerte continuó dibujando el cuento popular Kanjigajo basado en historia y mitología de su ciudad natal de Goto. Según su hijo mayor, Takao, Yamamoto logró terminar de redactar unas 120 páginas, dejando una página más hasta su finalización. Destacamos algunas cintas que contaron con Yamamoto como director de arte o artista de paisajes.

'El viaje de Chihiro' (2001)

Una de las cintas más reconocidas del Studio Ghibli, cuyo mundo es mágico y sereno a veces, tanto como frenético y aterrador en otras. Mientras somos arrastrados por el Mundo de los Espíritus junto a Chihiro, nosotros también emprendemos un viaje a través del laborioso trabajo de la casa de baños y el misterioso tren marítimo, en busca de lo que realmente significa crecer.

Entre las cintas que trabajó se encuentra 'La princesa Mononoke', disponible en Netflix.

Al inicio de su historia, Chihiro está malhumorada, se muda con sus padres y rechaza este cambio que la aleja de sus amigos; sólo tiene un ramo descolorido para recordarlos. Cuando entran en un sendero boscoso, su mirada se ve atraída por los santuarios en ruinas al borde del camino; ellos también han sido abandonados por los implacables engranajes del cambio. Hay un desamparo en nuestro protagonista; cuando nos adentramos más en su historia y junto a los diversos cambios de escenario, vemos el trabajo de Miyazaki tanto como de Yamamoto traer a la vida una crítica social y cultural necesaria.

'La tumba de las luciérnagas' (1988)

Centrada en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, la cinta nos muestra la historia de un par de hermanos cuya vida fue alterada por las bombas de napalm lanzadas por Estados Unidos hacia Japón. Seita es un joven adolescente y su hermana Setsuko tiene unos 5 años. Su padre sirve en la marina japonesa y su madre es víctima de una bomba; a partir de entonces son acogidos por una tía cruel, y luego escapan para encontrar un mejor destino, aunque no sea eso lo que les depare.

Como director de arte en esta cinta, es claro que Yamamoto supo respetar la seriedad y el luto que envuelven la historia, sin dejar de lado su característico estilo lleno de misticismo y realzando la naturaleza japonesa. La tragedia que denota la cinta se ve aún más aclarada por el estilo de Yamamoto y la dirección de Takahata, dejando una historia contada de forma orgánica en animación.

'El tiempo contigo' (2019)

Contando la historia de dos jóvenes que huyen, hasta que se encuentran, se conocen, se enamoran y en medio de todo luchan con diversas dificultades personales y ambientales, la cinta de Makoto Shinkai muestra a Hodoke e Hina, cuyo destino se entrelaza hasta descubrir que ella posee poderes de alteración del clima.

La historia romántica y de ingenuidad es impulsada –y comparada con Your Name (2016)– por su vistoso y rico entorno, detallado con naturaleza brillante y nubes claramente inspiradas por Yamamoto con su mano en distintas secuencias. Bajo la dirección de Shinkai, el trabajo de Yamamoto sigue vigente en el cine anime moderno más allá del mercado japonés.

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