Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 29/05/2019 02:00
Leer un libro, estudiar, buscar información, hacer consultas por Internet y participar en encuentros culturales son algunas de las actividades que es posible realizar en una biblioteca. Sin embargo, la realidad es que la frecuencia de visitas ha disminuido debido a que muchas de ellas no ofrecen una infraestructura adecuada que motive al visitante a regresar. Esta premisa la asegura Edisa Frago, administradora de la Biblioteca Eusebio A. Morales, ubicada en la Plaza 5 de Mayo.
‘Antes, las visitas rondaban los 70 a 80 mil usuarios al año, entre adultos y jóvenes. Ahora si tenemos 45 mil es mucho', afirma Frago, quien por 32 años ha laborado en la institución.
Desde su experiencia, Frago resalta que todo depende de los educadores y los padres de familia, ya que son los que deben promover en los estudiantes e hijos el hábito de la lectura y la investigación en las bibliotecas, puesto que allí se almacena todo el conocimiento de la humanidad. ‘Como lo dijo una vez el abogado y político estadounidense Alan Morton Dershowitz (1938), ‘una biblioteca es un lugar donde se aprende lo que los profesores tenían miedo a enseñar”, destaca la administradora.
Según Frago, hace una década los profesores y maestros consultaban los libros de estas instituciones públicas y después enviaban a los estudiantes a investigar y ninguno era capaz de decir que esa información no estaba en una biblioteca. ‘La educación de nuestros tiempos era más valorada, porque los profesores se esforzaban y los estudiantes también, pero hoy no puedo decir lo mismo, ya que con el mal uso de la tecnología, la juventud copia y pega información, y no se esmera por leer un libro', reconoció la bibliotecaria.
Desinterés y fallas de infraestructura
‘Las bibliotecas públicas con las que trabajamos, unas 56, son las que están adscritas a la Biblioteca Nacional de Panamá y esta es una instancia del Ministerio de Educación (Meduca)', indica Olga de Cuevas, coordinadora general de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas. ‘Desde hace 20 años es administrada por la Fundación pro Biblioteca Nacional, la cual gestiona recursos para desarrollar las acciones necesarias para mejorar el funcionamiento de las bibliotecas públicas. El Meduca aporta parte del presupuesto para este fin; sin embargo no es suficiente', aclaró.
‘En los últimos años, las bibliotecas públicas han mejorado su funcionamiento, producto del nuevo concepto que se ha implementado...',
OLGA DE CUEVAS
RED DE BIBLIOTECAS
Otra situación que aqueja a las bibliotecas es que el Estado muestra poco interés. Prueba de ello fue el cierre, en 2017, de unas diez bibliotecas en todo el país. ‘Es una lástima que nuestros gobernantes digan que hay que clausurar las bibliotecas, cuando estas son las mayores poseedoras de sabiduría. Es triste saber que los gobernantes no quieren gente pensante para el futuro', manifestó Cuevas.
Frago menciona que cuando abrió la Biblioteca Eusebio A. Morales, el 23 de abril de 1989, contaban con un piso de consultas de Internet. Tras una filtración de agua y un problema eléctrico, todas las computadoras se dañaron. ‘Aquí trabajábamos con esas computadoras con usuarios de la tercera edad y universitarios. Dábamos clases de cómputo y de inglés, gracias a un convenio con la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt) y Cable and Wireless; nos tenían bien equipada una sala. Ahora no contamos con nada de eso', lamentó la administradora.
En tanto, Cuevas señala que ‘es una pena' que las bibliotecas estén pasando por problemas de infraestructura. ‘Una de las principales causas es que no poseen una instalación propia, ya que la mayoría ofrece sus servicios en locales arrendados', afirmó Cuevas, y resaltó que a pesar de ello han mejorado, pero ahora que las bibliotecas están mejor acondicionadas, las autoridades locales quieren o reclaman espacios, sin tomar en cuenta las normativas y los canales de comunicación.
‘El problema de la juventud de hoy es que no lee. Lo que no saben es que la riqueza y el desarrollo del conocimiento está dentro de los libros',
EDISA FRAGO
ADMINISTRADORA
Al respecto, Frago acota que el edificio donde labora le pertenece a la Caja de Seguro Social, pero es el Meduca el que paga el arrendamiento.
La Estrella de Panamá intentó constatar esta afirmación con el Meduca, y manifestaron textualmente que ‘la institución no tiene nada que ver con las bibliotecas públicas'.
‘Probablemente, la Fundación Ernesto J. Castillero, ubicada en la biblioteca del mismo nombre, en el Parque Omar, rija los destinos de estos lugares. El Meduca nombra los bibliotecarios de las librerías escolares, pero las funciones de estas las dirigen los directores de cada centro escolar', aseguraron desde relaciones públicas del Meduca.
La tecnología, ¿una competencia?
Aunque es una realidad que los avances tecnológicos afectan la afluencia de usuarios a las bibliotecas, para María Magela Brenes, directora general de la Biblioteca Ernesto J. Castillero, la tecnología no es un factor que les ataca. ‘El que merme o no una biblioteca depende mucho del funcionario y de lo que la biblioteca ofrezca', dice. Agrega que una persona puede realizar varias actividades dentro de una institución como esta. ‘Una biblioteca puede servir como centro de reunión para promover y discutir un libro, para dictar conferencias, hacer actividades culturales. En fin, no se debe ver a la biblioteca solo como un centro de consulta de libros', subraya Brenes .
Si las bibliotecas no están bien dotadas, puede sugerirse que el estudiante se rehúse a visitarlas. ‘Lo que pasa es que hay una diferencia muy grande de distribución de recursos y hay una alta concentración de población estudiantil en el país. Pero nosotros contamos con áreas rurales donde los pobladores le dan más valor a las bibliotecas', puntualizó la directora general .
‘Hay que insistir con las escuelas, los educadores, los estudiantes y hasta los padres de familia para que incentiven a los jóvenes para que acudan a las bibliotecas',
MARÍA MAGELA BRENES
DIRECTORA GENERAL
Mientras que Frago hace un llamado para que estos espacios sean tomados en cuenta. ‘Estas instituciones no deben cerrar; al contrario deben abrir más. Hay que insistir con las escuelas, los educadores y los estudiantes y hasta los padres de familia para que vayan a las bibliotecas e incentiven en los jóvenes la capacidad de pensar mientras hacen sus investigaciones', recomendó.
‘El problema de la juventud de hoy es que en las escuelas no se lee. Lo que no saben es que la riqueza y el desarrollo del conocimiento está dentro de los libros', zanja Frago.
Por su parte, Cuevas concluyó que es necesario promover las visitas a estas instituciones para que sigan brindando cultura al país por que las bibliotecas públicas son más que espacios para hacer tareas escolares. ‘Es un lugar de encuentro comunitario, centro de información, incluso para resolver necesidades de información de la vida cotidiana, donde haya una oferta de actividades culturales y de capacitación para los habitantes de las comunidades, especialmente los que no están insertos en una institución educativa formal', expresó.
Objetivos de una biblioteca pública
El manifiesto de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) de 1994 enmarca doce objetivos para la biblioteca pública, los cuales son:
1. Crear y consolidar el hábito de la lectura en los niños desde los primeros años.
2. Prestar apoyo a la autoeducación y la educación formal de todos los niveles.
3. Brindar posibilidades para un desarrollo personal creativo.
4. Estimular la imaginación y creatividad de niños y jóvenes.
5. Sensibilizar respecto del patrimonio cultural y el aprecio de las artes y las innovaciones y logros científicos.
6. Facilitar el acceso a la expresión cultural de todas las artes del espectáculo.
7. Fomentar el diálogo intercultural y favorecer la diversidad cultural.
8. Prestar apoyo a la tradición oral.
9. Garantizar a todos los ciudadanos el acceso a la información comunitaria.
10. Prestar servicios adecuados de información a empresas, asociaciones y agrupaciones.
11. Contribuir al mejoramiento de la capacidad de información y de las nociones básicas de informática.
12. Prestar apoyo a las actividades y programas de alfabetización destinadas a todos los grupos de edad, participar en ellas y, de ser necesario, iniciarlas.
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