El Desván, una escuela teatral

  • 16/08/2026 00:00
La suerte es loca y a cualquiera le toca, se presentará de manera gratuita el 27 de agosto, a las 7:00 p.m., en el Salón Las Cestas de Atlapa durante la Feria Internacional del Libro de Panamá

Desde 1983, la agrupación El Desván ha presentado más de 100 puestas en escena en las que han participado más de 500 actores. Ningún otro colectivo universitario nacional tiene estas estadísticas.

El colectivo está conformado por estudiantes de todas las carreras de la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA).

Esta experiencia, recalca el profesor Félix Gómez, director de El Desván, los ayuda a vencer la timidez, el miedo a hablar frente al público, aumenta su lenguaje oral, su expresión corporal, su proyección vocal y su bagaje cultural; aprenden a controlar los nervios y el estrés.

El Desván presenta cada año tres obras (1 por cuatrimestre). Uno de esos montajes, La suerte es loca y a cualquiera le toca, la presentarán el jueves 27 de agosto, a las 7:00 p.m., en el Salón Las Cestas de Atlapa como parte del programa cultural de la Feria Internacional del Libro de Panamá con el apoyo de la Editorial La Antigua.

Esta comedia dramática se inspira en El premio flaco, del cubano Héctor Quintero. Su argumento gira en torno a una señora que un día gana una tómbola que le permitirá tener una casa propia, y eso, en vez de despertar alegría entre sus vecinos, desata las peores acciones dentro de su comunidad.

Organización

Los miembros de El Desván deben compaginar los estudios con los ensayos y las funciones. ¿Cómo lo logran?

“Honestamente, usando el calendario de mi celular y anotando todo”, explica Neva Rosas, estudiante de Psicología, quien en La suerte es loca y a cualquiera le toca encarna a Iluminada, el personaje que se gana la vivienda.

“Las responsabilidades académicas son una prioridad. El teatro es pasión, y juntos son un tema de voluntad”, anota Héctor Plicett, de Arquitectura y Diseño Gráfico, quien es Ricky, un presentador de televisión que usa las tómbolas para sus fines comerciales.

Andrea Vallecilla es Lola, quien no soporta ver feliz a Iluminada. Esta joven de Ingeniería Industrial procura fundir palabras como planificación, comunicación, compromiso y responsabilidad para cumplir con todo.

“Conlleva adelantar actividades, trabajos y contenidos, aunque parezca complicado, es gratificante ver cómo avanzas y los resultados se alinean con los preparativos realizados”, opina Alexander Moscoso, de Psicología y quien es Octavio, la pareja de Iluminada.

Lourdes Chevalier, de Psicología, es Azucena, la hermana de Iluminada. Ella puso en orden su tiempo y lo dividió “entre mis entregas académicas y los ensayos para no dejar todo a último momento”.

“Todo se basa en separar bien tus quehaceres. Nada es imposible”, sentencia Adolfo Pitti, de Comunicación Social, quien es Micky, otro presentador de televisión farandulero.

Entre tanta faena tampoco dejan de lado las pausas necesarias. “Una mente descansada es una mente tranquila”, anota Néstor Fernández, de Derecho y Ciencias Políticas, quien interpreta a Mariano, esposo de Azucena.

La suerte es loca y a cualquiera le toca es sobre la envidia, la desigualdad social y la autoestima.
Aprendizaje

Neva Rosas plantea que El Desván contribuye a su formación integral. Por ejemplo, hace un paralelismo con Iluminada. “Yo experimenté durante primaria y secundaria humillación, traición y rechazo, por quienes pensé que me querían. Iluminada me enseñó a levantarme después de las caídas”.

El teatro le ayuda a Andrea Vallecilla para sentir confianza. “Me ha permitido fortalecer habilidades que me servirán en lo personal y en mi futuro profesional”.

El Desván liberó de la pena a Alexander Moscoso. “A su vez, me ayudó a darme cuenta del potencial que tengo para el arte. Dentro de mis estudios, me ayuda con mi coordinación, la memoria y la lista sigue”.

Estar en las tablas le permite a Néstor Fernández tener más confianza en sí mismo. “Estas habilidades han tenido repercusiones significativamente positivas en mí”.

Si a Adolfo Pitti las artes escénicas le contribuyen a pulir su dicción y su oratoria, Lourdes Chevalier ha desarrollado habilidades como “el trabajo en equipo, la creatividad y responsabilidad, que son necesarias para mi profesión”.

La realidad

La suerte es loca y a cualquiera le toca ofrece un hermoso mensaje para todas las edades y aborda temas que siempre están vigentes como la fragilidad de la felicidad, la venganza, la envidia social, la ingratitud, la autoestima y las contradicciones económicas de nuestra época”, resalta Félix Gómez.

Para Neva Rosas, tiene una moraleja relevante: “nunca es tarde para empezar de cero”.

“A través de sus personajes entendemos que la envidia, el egoísmo y las malas acciones terminan afectando tanto a quienes las reciben como a quienes las practican. En cambio, actuar con honestidad, empatía y generosidad siempre deja una huella positiva. Esta historia nos recuerda que vale la pena hacer el bien sin esperar nada a cambio”, plantea Andrea Vallecilla.

Para Néstor Fernández, esta obra se adentra en diversas situaciones actuales. “Desde las diferencias sociales, económicas y políticas que causan conflictos en nuestra sociedad, hasta temas como la corrupción, las injusticias e inclusive el egoísmo y el miedo. Explora las falencias de una sociedad nacida del egoísmo, la avaricia y la pobreza extrema, que resultan en las acciones de cada uno de estos personajes, en un intento de justificarlas”.

A Lourdes Chevalier le dejó una lección: hay quienes “dicen querer el bien para ti, pero no es cierto. También que tener un gran corazón y ser desinteresado se puede ver como un defecto, pero es una cualidad hermosa que no muchos valoran. Pero al final vale más seguir creyendo que existe la bondad en medio de un mundo que la niega y desprecia porque un corazón bondadoso es luz en medio de la oscuridad”.

El Desván está integrado por 40 estudiantes de diversas facultades de la USMA.
Feria del Libro

¿Por qué recomendarían ver La suerte es loca y a cualquiera le toca el 27 de agosto, a las 7:00 p.m., en el Salón Las Cestas de Atlapa?

Desde el primer momento, esta pieza, opina Alexander Moscoso, “te pone en los zapatos de aquellos que viven la necesidad y el deseo de un poco de suerte en sus vidas; es crudo y no tiene miedo de demostrarte las verdaderas caras de la humanidad”.

Héctor Plicett tiene la certeza de que “retrata la hipocresía panameña. Y te deja frente a una verdad social que nadie quiere aceptar: nadie en este mundo está dispuesto a salvarte”.

Adolfo Pitti espera que la función que presentarán en la Feria Internacional del Libro de Panamá, “les transmita una enseñanza sobre el amor genuino y que no estén sujetos al dinero”.

Neva Rosas propone: “es una obra donde sale a relucir el talento nacional de nuestro país. Y creo en la importancia de apoyar el crecimiento del arte en Panamá. Además, si quieres pasar un buen rato, enojarte, llorar y reírte como nunca, La suerte es loca y a cualquiera le toca es para ti”.

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