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- 25/04/2012 02:00
PANAMÁ. Según el estudio, 7 de 10 padres a nivel mundial dicen que los niños deberían tener más tiempo para simplemente ‘ser niños’, pero aparentemente no es así debido a las presiones diarias y el exceso de actividades en el día a día. Esos padres señalaron que dedican muy poco tiempo para estar con sus hijos y que pasaban más tiempo con sus familias cuando ellos estaban niños, que lo que invierten actualmente ellos con sus hijos.
SOLUCIONES FÁCILES
Tuvimos la oportunidad de conversar con María Luz Gutiérrez, especialista en Derechos Humanos de la Niñez y la Adolescencia y consultora regular de UNICEF, quien nos comentó que
‘Lo que más me llama la atención es que este es un tema que se ve en nuestro diario vivir, la falta de tiempo, la influencia de la tecnología, el no poder jugar con los niños, el no poder crear ese clic entre mamá e hijo’.
Los padres dicen que ellos trabajan mucho para llevarle una calidad de vida a sus hijos. ¿Quiere decir entonces que los padres están visualizando que la calidad de vida es lo material? A este cuestionamiento Gutiérrez expresa que ‘calidad de vida no significa solamente lo material; calidad significa el acompañamiento, crear vínculos afectivos, significa estar allí para tu hijo cuando te necesita’.
Para 4 de cada 10 padres, es más fácil coordinar una reunión de trabajo que sacar tiempo para estar con sus hijos y mucho más usual comunicarse con ellos a través de la tecnología, que de forma personal. ¿Qué hacer antes esta situación?
La especialista menciona que los padres no son máquinas para llegar a la casa y sacarse el chip del trabajo y colocarse el de padres, pero que se debe tener algo muy claro, no es lo mismo cantidad de calidad.
La mayoría de los padres tienen pocas horas para compartir con sus hijos, así que deben aprender a aprovecharlo, comentó Gutiérrez, cómo hacerlo, eso es algo complicado pero no imposible.
‘Encontrar el espacio para conversar no es tan difícil, pues se puede aprovechar en el momento que se hacen las tareas, que les damos de comer, que los bañamos, que los llevamos a la escuela; es más no solo conversar, también se podría hacer algo interactivo. Lo que se debe hacer es aplicar las cosas que nuestros padres hacían con nosotros’.