El primer recorrido de prueba del monorriel, desde Patio y Talleres hasta Ciudad del Futuro, se registró la tarde del lunes 13 de abril, con esta prueba...
- 23/09/2018 02:00
Hartitos nos tienen. ¿Verdad? Hastiados. Desencantados. Ahítos de tanto descaro, de tanta chambonada. Asqueados de que nos traten como imbéciles, de que nos hagan comulgar con ruedas de molino. De verlos regodearse en su propia obscenidad. Así que hoy, miremos el panorama de la semana entrante desde otro ángulo. ¿Me acompañan a descubrir el Festival Panamá Negro? ¡Vamos!
Hagamos un poco de historia literaria, ¿recuerdan ustedes cual fue el origen del género noir, negro, criminal o policiaco? ¿De dónde surgieron esas series que a ustedes les encantan, como Penny Dreadful, Criminal Minds o La Ley y el Orden? ¿Sabían que el maestro Edgar Allan Poe fue el que inició el camino del género detectivesco con su novela ‘Los crímenes de la calle Morgue'?
Pues venga, vamos a refrescar la memoria: ‘La novela negra (en francés: noir) o hard-boiled es, como la definió Raymond Chandler en su ensayo El simple arte de matar (1950), la novela del mundo profesional del crimen. Debe su nombre a que originalmente fue publicada en la revista Black Mask de Estados Unidos y en la colección Série Noire de la editorial francesa Gallimard, pero también al carácter oscuro de los ambientes en que transcurre, (…). El término se asocia a un tipo de novela en la que (…) los argumentos son habitualmente muy violentos; la división entre buenos y malos de los personajes se difumina y la mayor parte de sus protagonistas son individuos derrotados (…) en busca de la verdad (…) La novela negra presenta una atmósfera asfixiante de miedo, violencia, injusticia, inseguridad y corrupción del poder político. La motivación o móvil de los crímenes es siempre alguna debilidad humana: rabia, ansia de poder, envidia, odio, codicia, lujuria, etc.' (https://es.wikipedia.org/wiki/Novela_negra Búsqueda realizada el 20/09/18)
¿Lo ven? El Festival Panamá Negro, en esta su tercera edición, refleja nuestra realidad cotidiana. Durante tres días el cine, la literatura, el teatro, las charlas y los talleres se desarrollarán a lo largo y ancho de la ciudad y los barrios. Todo gratuito. Abierto y libre. Con oferta para todos los públicos, necroturismo con una visita guiada a las maravillas artísticas que reposan y duermen el sueño eterno en el cementerio de Amador, habrá una charla sobre medicina, especial para los que quieran escribir con conocimiento de causa forense; un Jamming de poesía y un conversatorio con los jóvenes raperos en Las Cumbres; un taller sobre cómo escribir novela negra. Presentaremos una antología de literatura nicaragüense y hablaremos entre mujeres para saber cuánto miedo podemos llegar a dar. Habrá espectáculos teatrales y una película en el Cine Universitario. Tendremos a Juan Bolea, a Vanessa Montfort, a Miguel Ángel Lamata. A los panameños Osvaldo Reyes y a Rubén D. Hurtado y le entregaremos el premio de Honor del festival a Guillermo Sánchez Borbón, nuestro Tristán Solarte. Un programa con todo para todos. Centrándose en la lucha más antigua de la humanidad, la lucha entre el Bien y el Mal. David contra Goliat.
Porque en la literatura está todo. Todas las pasiones, las más excelsas y las más bajunas. En la literatura están los ejemplos, los buenos y los malos. En la literatura está el honor y el horror. En el teatro nos reflejamos, en el cine nos despegamos de la realidad, soñamos con otros mundos posibles. No se dejen abatir por el desencanto y la desilusión. No dejen que la panda de politicastros que pululan por nuestras redes haga mella en su ánimo. Gracias a los patrocinadores que sí creen en la cultura y en el desarrollo integral de los panameños esta semana que entra, habrá un nuevo festival en el patio. Y es para todos.
COLUMNISTA