PANAMÁ. La mayoría de los padres lo celebran ofreciendo el tradicional arroz con leche a los allegados. La llegada del primer diente resulta una alegría tremenda entre los familiares de un bebé, más si es el primero de la pareja. Pero ante la salida de estos hay una serie de asuntos que usted debe conocer. ‘Aunque los recién nacidos y los bebés no tienen dientes, es importante el cuidado de la boca y las encías’, cuenta el odontólogo Javier Ulloa. Este experto explica que el primer ‘dientito’ aparece entre los 5 y 6 meses, ‘paulatinamente saldrán los otros’, comenta. Sin embargo, antes de que salgan dice que es bueno limpiar con un pañito húmedo la encía de la criatura y que no es recomendable llevarlo a la cama con el tetero. ‘No debe llevar al niño a la cama con la mamadera de leche, jugo o agua azucarada. Se debe utilizar solamente agua para las mamaderas que el niño se toma a la hora de acostarse’, expresa. La limpieza de las encías le permitirá remover los residuos de la lactancia que ‘provocan el famoso olor a queso blanco dañado en el aliento de los pequeños’, revela. Luego de que el niño cuente con su primera pieza dental Ulloa confirma que puede utilizarse un cepillo de dientes para su higiene bucal. ‘Usted puede comenzar a usar un cepillo de dientes, pero uno muy suave en lugar del paño’. Otro de los consejos que menciona es que hay que consultar al pediatra inmediatamente para fijar la primera cita al odontólogo. En este caso Yanina Vásquez, pediatra odontóloga, destacó que la ‘la primera visita del niño al odontólogo debe ser entre el momento en que aparece el primer diente y el momento en que todos sus dientes primarios son visibles (antes de los 2 años y medio)’. Pero el asunto tiene sus connotaciones psicológicas. El dentista es un especialista al que muchos no quieren asistir. Por eso Nicolás González, psicólogo panameño, manifiesta que ‘muchos odontólogos recomiendan una visita de prueba para exponer al niño a las vistas, sonidos, olores y sensaciones del consultorio antes del examen real’. Es decir que los niños que han sido acostumbrados a la limpieza de sus encías y al cepillado de sus dientes todos los días estarán más cómodos en las visitas al odontólogo.
En cuanto a la cantidad de cepilladas, Javier Ulloa declara que es necesario, a medida que van creciendo, ‘cepillarse por lo menos dos veces al día, especialmente antes de irse a la cama’. Además, pronunció que se debe llevar al niño al odontólogo cada 6 meses y hacerle saber si el chico se chupa el pulgar o respira a través de la boca. ‘Esto para evitar problemas de encías’. Por último contó que se le debe enseñar al niño la forma segura de jugar y qué hacer si un diente se rompe o se cae.
Un diente permanente que se cae por un golpe algunas veces se puede reimplantar. En la mayoría de los casos, únicamente se reimplantan en la boca los dientes permanentes de los adultos; mientras que los dientes de los bebés generalmente no se reimplantan. ‘Se debe contactar al odontólogo inmediatamente cuando un diente se ha partido o se ha caído a causa de un golpe. Si se puede encontrar dicho diente después del accidente o la lesión, se debe llevar consigo cuando se busque asistencia médica’, concluye Yanina Vásquez.