Los reyes magos en la cultura popular

  • 06/01/2015 01:00
Hoy millones recuerdan a los llamados ‘Tres reyes magos’, quienes no eran magos, ni tres y menos reyes según la Biblia

El cristianismo desde hace siglos se ha visto fragmentado por lecturas religiosas y tendencias políticas. Existen los cristianos ortodoxos, católicos romanos, cristianos griegos, evangélicos, Testigos de Jehova y protestantes y la lista sigue. Sus fiestas también han sido dividas, algunos celebran las llegada de Jesucristo en enero, por ejemplo y no el 25 de diciembre, así mismo los ritos durante las fiestas varían un poco, según la región del globo donde se viva.

Pero existe una celebración en común a todos los cristianos (después del nacimiento de Jesús) y es la conmemoración de la llegada de ‘Los tres reyes magos’ todos los 6 de enero.

En muchos países ponen los zapatos al pie de la chimenea o en la sala de la casa para ver qué presente le llevan los reyes.

Lo cierto es que de esta costumbre se sabe poco y lo que se conoce se transmitió de forma oral, ya que biblicamente solo son mencionados en uno de los libros.

‘Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: ‘¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle’. Por esto el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino’, cuenta el fragmento de San Mateo, capítulo 2, versículo del 1 al 12.

Este pasaje es la única parte donde se menciona a los reyes magos y en ninguna línea de la Biblia hace referencia al número o al grado real de los visitantes y menos a nombres. Fue en el siglo V, que el Papa León I el Magno estableció oficialmente su número en tres para toda la cristiandad y a mediados del siglo VI, en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia) se les asignaron los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar.

Según el capellán y profesor de la Universidad Santa María La Antigua, Juan Sandoval, ‘la tradición ha pasado de generación generación, siendo más popular que estrictamente religiosa y bíblica, aunque tiene una relación directa con el nacimiento de Jesús’.

‘Si bien la esencia de la tradición se mantiene, lo cierto es que los llamados ‘tres reyes magos’ no eran tres y no eran reyes, sino estudiosos de la astronomía y autoridades zoroastrianos’, explica Sandoval.

La mencionada anteriormente es una religión similar a la tradición judío-cristiana. Ésta data de varios siglos antes de Cristo y tiene una tradición mesiánica importante.

El término ‘mago’ no se refiere a lo esotérico sino a cómo le decían a los sacerdotes medéos en esa época, quienes intentaban estudiar lo que estaba más allá de la tierra. Por ejemplo, la estrella de David que guió a los visitantes de Belén de sus tierras hasta el niño Jesús.

‘La gente para darle majestuosidad al relato le agrega el cargo de ‘reyes’. Por eso se asocia la figura de los magos como reyes. Las pinturas y dibujos de los personajes también aportaron al relato’, explicó Sandoval.

Existen muchas coincidencias en documentos históricos que comprueban esta tesis.

Según estudios a lo largo de la historia, cuando Marco Polo pasó por el pueblo de Saveh (ahora una ciudad pequeña de Irán), los habitantes le aseguraron que los Reyes Magos habían partido de ahí.

Existen también evidencias culturales que apuntan hacia Persia como punto de origen. Los primeros dibujos, esculturas y pinturas que se conocen que representan a los Reyes Magos gráficamente les muestran en robe persa.

De hecho, cuando los persas invadieron a Judea en el año 614d.C. la basílica de la Natividad en Belén se salvó del saqueo porque los invasores reconocían a las imágenes de los Reyes Magos como símbolos sagrados persas.

Del mismo modo, se encuentran ‘magos’ persas representados en la Iglesia de San Vitale en la ciudad de Ravenna, en Italia.

En fin, se trata de una tradición con orígenes religiosos y arraigada en las costumbres populares de muchos pueblos.

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